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Camino a la panificación: pan de yogur con variaciones

Hoy he recopilado en una misma receta varios panes similares que suelo hacer, a veces con masa madre, otras con levadura, a veces solo con harina blanca y otras con blanca e integral. En cualquier caso uso la nevera para fermentar, mucho más cómodo ahora con el calor.

Pan de yogur

Una receta, varios panes


Ingredientes

    Opción 1: Masa madre
  • 20g masa madre
  • 65g filmjölk
  • 90g harina blanca o integral
  • Opción 2: Prefermento
  • Un poquito de levadura
  • 75g filmjölk
  • 100g harina blanca o integral
  • Masa final
  • Masa madre o prefermento
  • 500g harina, toda blanca o 50g integral y 450g blanca
  • 350g filmjölk o 250g filmjölk y 100g agua
  • 10g sal

Direcciones

  1. Mezclé los ingredientes de la masa madre o prefermento y lo dejé hasta que estuvo burbujeante.
  2. Pasado el tiempo de fermentación, mezclé el prefermento o masa madre con la harina y los líquidos y lo dejé en autólisis 30′
  3. Añadí la sal y amasé
  4. Dejé fermentar en la nevera 12h
  5. Preformé en bola, lo dejé reposar unos minutos, formé en batard y lo puse en el banetón
  6. Lo envolví en bolsas y lo metí a la nevera 8h
  7. Horneé en horno precalentado a 250C, los primeros 10′ solo con la resistencia inferior, luego con ambas y bajando la temperatura 20C cada 20′, un total de una hora.

¡Ya hay pan! 😀


Suena:

Camino a la panificación: bizcocho chocolateado de masa madre

Uno de los principales problemas cuando panificas con masa madre en casa es la masa madre sobrante. Para que funcione correctamente hay que refrescarla a menudo y haciendo pan una vez a la semana como hago, tengo dos opciones: o guardo poquísima cantidad o acabo generando excesos al refrescar. Por este motivo suelo recopilar recetas de aprovechamiento como tortitas o este bizcocho que adapté de algún lado que no recuerdo. Creo que el original usaba leche y mantequilla que yo he sustituido porque soy intolerante a la lactosa. Como siempre, os cuento mi proceso, cada cual que lo ajuste si lo quiere replicar. ¡Ahí va mi bizcochillo simple de desayuno!

Bizcocho chocolateado de masa madre

Aquí no se desaprovecha nada.


Ingredientes

    Por una parte
  • 140g masa madre al 100% sin refrescar
  • 190g yogur filmjolk
  • 190g harina de repostería
  • Por otra
  • 70g cacao en polvo
  • 100g azúcar (a ajustar según el contenido en azúcar del cacao)
  • 1 cucharadita café instantáneo
  • 1.5 cucharaditas bicarbonato
  • 1 cucharadita sal
  • 50g aceite
  • 100g filmjolk
  • 2 huevos

Direcciones

  1. Mezclé la masa madre con la harina y 190g de filmjolk y lo dejé reposando un par de horas.
  2. En otro bol mezclé el azúcar, el cacao, el café, la sal y el bicarbonato. Añadí el aceite, el filmjolk restante y batí bien. Luego agregué los huevos y batí.
  3. Añadí la mezcla de masa madre a la segunda mezcla. Es difícil de unir pero hay que esforzarse que si no quedan trozos. Volqué el resultado en un molde tipo plumcake.
  4. Horneé en horno precalentado a 175C 35 minutos.

Camino a la panificación: pan con Kamut recién molido

Tengo en casa cienes y cienes de paquetes de cereales, harina y demás ingredientes rarúnidos para la fabricación de pan (y otras cosas) de un día que me vine arriba y me abastecí de manera loca. Y claro, ahora para usarlos tengo inventar recetas. Hoy traigo un pan con harina de Kamut recién molida, ya que compré Kamut en grano. Para molerlo usé el molinillo del café (lo que tenía a mano), tamizando la molienda para que no fuese demasiado gorda. Se podría decir que lo que generé fue sémola de Kamut.

Convertí mi masa madre de centeno habitual a masa madre de Kamut con dos refrescos, el primero con 1/3 de cada ingrediente, el segundo más sólido para darle mayor fuerza a la masa.

Este pan lleva una hidratación muy alta y se pega mucho así que cuidadito con el banetón, a mí se me pego y quedó menos delicioso de lo que podía haber sido. Cro que no me queda ningún comentario adicional, ¡pasemos al proceso de panificación!

Pan con Kamut recién molido

Ahora hasta muelo en casa

Ingredientes

    Primer refresco
  • 20g masa madre
  • 20g agua
  • 20g Kamut recién molido
  • Segundo refresco
  • El primer refresco
  • 30g agua
  • 80g Kamut recién molido
  • Masa final
  • La masa madre
  • 420g agua (78%)
  • 380g harina T65
  • 120g Kamut recién molido
  • 11g sal (1.8%)

Direcciones

  1. Mezclé los ingredientes del primer refresco y lo tuve 6h fermentando, en general lo hubiera tenido 8-10h pero la ola de calor es lo que tiene.
  2. Le añadí la harina y el agua para el segundo refresco, tenía una textura tipo plastilina. Estuvo 4h.
  3. Derretí la masa madre en el agua y le mezclé la harina y el Kamut molido. Le di una autólisis de 20′ pero puede estar perfectamente una hora para que se hidraten mejor las partículas.
  4. Amasé. A pesar de su alta hidratación se amasa bastante bien supongo que porque es Kamut absorbe mucha agua.
  5. Lo metí a la nevera a fermentar durante 12h. Le vienen bien las fermentaciones largas y como hace un calor infernal en la nevera calculo mejor.
  6. Lo saqué, preformé en bola, esperé 20′ y formé en batard.
  7. Lo puse en el banetón y fermenté en la nevera bien cubierto durante 7h.
  8. Saqué la masa de la nevera para que se atemperase mientras precalentaba el horno a 240ºC. No greñé porque se pegó al banetón. Lo tuve 10′ a 240ºC solo con la resistencia superior, 20′ a 200ºC con ambas, otros 20′ a 180ºC y 10′ con el horno apagado. Como siempre, si queréis replicar esto ajustad a vuestro horno.

El pan quedó muy rico, tenía una corteza muy crujiente al salir del horno y se parecía a una chapata con interior de pan de pueblo, si esto tiene algún sentido. Tengo intención de comprar harina de Kamut pronto, me apetece experimentar con ella 😀

Más cosas con Kamut

Pan con granos de Kamut

Trigo duro en Panarras

Pan con granos de Kamut germinados


Este pan con trigo oriental es mi homenaje a los 50 años del Peppers

Camino a la panificación: inventando un pan

Hoy no os voy a hablar de mi último pan sino que os voy a contar cómo invento los panes. Llevo haciendo pan unos 4 o 5 años, no soy ninguna experta, pero me gusta inventar y hurgar. Así que esto no es sobre cómo crear un pan, sino sobre cómo invento yo un pan. Que se parece pero no es lo mismo.

Es una brasa supina, así que he puesto fotos aleatorias de panes para que se haga más ameno.

¿Qué es el pan?

Hablemos primero de un par de cosas. Cuando digo pan me refiero a una mezcla de harina, agua y sal, nada más que eso. ¿Y la levadura? me diréis. Suelo levar mis panes con masa madre, que no deja de ser harina y agua, así que podemos dejarla fuera de la definición.

Suelo calcular la proporción de estos ingredientes en la masa mediante el porcentaje de panadero, es decir, en porcentaje sobre el total de la harina. Por ejemplo, un pan blanco básico (con levadura para simplificar) podría tener una composición de este tipo:

  • 100% harina
  • 70% agua
  • 2% sal
  • 1% levadura

Al tener las cantidades en porcentaje es mucho más sencillo aumentarlas o disminuirlas o tener unas referencias en la cabeza. Si queremos pasar a gramos, con una simple multiplicación nos basta. Siguiendo con el ejemplo anterior, para 500g de harina tendríamos:

  • 100% harina → 500g
  • 70% agua → 0.7 × 500 = 350g
  • 2% sal → 0.02 × 500 = 10g
  • 1% levadura → 0.01 × 500 = 5g

Para terminar con la introducción, veamos un poco por encima el proceso de panificación. Consta de seis fases:

  • Mezclado: como su nombre indica consiste en mezclar los ingredientes. Podemos mezclar primero la harina y el agua (y la masa madre si queremos) y dejarlos reposar juntos en lo que se conoce como autólisis para que la harina vaya absorbiendo el agua y el amasado sea más simple. Antes de amasar agregaríamos la sal y la levadura, si estamos usando.

  • Amasado: sirve para desarrollar el gluten, una especie de malla elástica, que permite que la masa pueda conservar dentro la burbujas de gas que se generan durante la fermentación. Esto implica que si estamos usando una harina con gluten débil como el centeno no hay necesidad de amasar ya que no hay gluten que desarrollar.

  • Primera fermentación: dejamos que la masa crezca en un bol. La velocidad de esta fase depende de la temperatura, al calor crecerá rápido, en la nevera tardará más. Podemos darle unos pliegues de vez en cuando para evitar el desparrame, sobre todo si la masa es muy líquida.

  • Formado: le damos a la masa su forma final, ya sea de hogaza, barra o lo que nos parezca y la ponemos en un cesto de fermentación (también conocido como banetón) o tela.

  • Segunda fermentación: la masa seguirá llenándose de burbujillas de gas que luego se expandirán en el horno, es decir, se creará la miga. Antes de hornear le hacemos unos cortes superficiales para favorecer la expansión, el greñado.

  • Horneado: la masa se convierte finalmente en pan. Lo más importante es que el horno esté caliente antes de meter el pan. Hay quien usa piedras de hornear o una chapa de acero gorda para garantizar que se mantiene la temperatura. También es interesante hornear con vapor los primeros minutos para que no se nos seque la corteza y el pan crezca más. Con el mismo objetivo, yo suelo hornear los primeros minutos solo con la resistencia inferior.

Freshly Baked Bread por Richard Atterer vía Attribution Engine. Licencia CC BY-NC-SA.

¿Qué tengo en cuenta para crear un pan?

Cuando estoy desarrollando una nueva receta tengo en cuenta varios factores: la hidratación de la masa, el tipo de agente levante, el gluten de la harina y los ingredientes adicionales. Tampoco me lo tomo muy en serio, mientras nos mantengamos dentro de los límites de lo razonable el pan va a quedar bien. ¡Anarquía en la cocina!

Hidratación

Con la hidratación de la masa hay que mantener un equilibrio: a más agua más agujeritos en la miga pero más dificultad para amasar. Con un 60-65% de hidratación la masa será seca y fácil de amasar y la miga será densa, tendrá agujeritos pequeños. Yo suelo usar un 70% y hasta un 75%, por ejemplo con la semolina, y a veces ocurre que genero un moco horrible de amasar, pringo toda la cocina y me arrepiento de mi locura acuática. Luego sale el pan del horno con su miga con agujeros molones y se me pasa.

Una chapata o ciabatta, que se caracteriza por sus agujeros gigantes, puede pasar de un 80%. El pan gallego también lleva mucha agua (y luego formarlo es el infierno terrenal). Luego ya hay extremos locos como la versión integral del Tartine que hizo Michael Pollan que tiene ¡un 90% de hidratación! Pero no se amasa, gracias al Señor, solo hay que darle pliegues. Y hay que hornearlo en un recipiente, que si no pasa lo que me pasó a mí: generas una deliciosa torta integral. Eso me pasa por mi incapacidad genética para seguir una receta.

En definitiva, cuando invento una receta suelo comenzar con un 65% de hidratación y dejo aparte otro poco de agua, lo que faltaría para llegar a un 70%-75%. De esta manera voy viendo la textura de la masa y le añado más si es necesario. Cuando quiero llegar a hidrataciones muy altas, suelo añadir el agua según voy amasando, así me admite más agua y no es tan pringue de amasar. Pero el truco definitivo es el reposo. ¿Que no hay manera humana de amasar? Lo dejo estar un rato. Cuando vuelvo la masa se ha amasado sola.

La hidratación nos condiciona también la cantidad de sal. Lo normal es usar entre un 1.5 y un 2%, en el caso de las masas muy hidratadas nos iríamos al límite superior ya que la sal da tenacidad a la masa, algo interesante cuando estamos trabajando con una cosa líquida.

Hay que tener en cuenta que las masas más hidratadas fermentan más deprisa. No hay nada peor que una masa muy hidratada y sobrefermentada, no se sostendrá y se desparramará en el horno. Es por ello que uso la nevera, por una parte, el frío endurece la masa, por otro, es más difícil que fermente demasiado.

59 por Douglas Arruda vía Attribution Engine. Licencia CC BY-NC-SA.

Agente levante

Como agente levante podemos usar levadura de panadero o masa madre. Lo que se cumple para todos los casos es que más agente levante significa mayor velocidad de fermentación.

Para el caso de la levadura tenemos dos opciones:

  • Método directo: mezclamos la levadura con el resto de ingredientes y seguimos los 6 pasos que hemos visto antes. Es rápido y eficaz pero tiene la desventaja de que nuestro pan tendrá menos sabor y se conservará menos que uno hecho con parte de la harina prefermentada, ya sea en un prefermento con levadura o con masa madre. Una cantidad razonable de levadura es un 1% de levadura fresca y un tercio de seca, el pan no sabrá a levadura y fermentará en unos tiempos razonables.

  • Prefermento: mezclamos parte de la harina (un 15-30%) con agua y un poco de levadura y dejamos fermentar esta masa unas horas, es como un pre-pan. Este paso extra dará más sabor a nuestro pan y conseguirá que se conserve mejor. Los prefermentos suelen llevar desde un 0.1% de levadura a un 1.5%, dependiendo del tiempo que vayan a fermentar. Hay diferentes tipos, por ejemplo:

    • Poolish: un prefermento líquido con una hidratación del 100% o más, debilita gluten y permite obtener una miga suave. Es típico usarlo en la baguettes.
    • Esponja: un prefermento más seco que el poolish, con una hidratación del 60%. Fortalece la masa. Suele usarse en las masas dulces.
    • Biga: un prefermento duro, de una hidratación del 50% o menos. También fortalece la masa como la esponja. Es el que lleva la chapata para compensar su enorme hidratación.

La masa madre, por su parte, es un ecosistema de levaduras y bacterias, las primeras digieren la masa y generan gas, y las segundas acidifican, igual que ocurre en los yogures. Generalmente suele tener un 100% de hidratación, es decir, la misma cantidad de harina que de agua, pero puede perfectamente estar más hidratada o menos. Al igual que ocurría con los prefermentos una masa madre más hidratada favorece la extensibilidad y una más seca nos da tenacidad.

Yo a veces refresco la masa madre con yogur casero, va más rápido y queda un pan diferente. También he probado con el suero sobrante de hacer yogur griego. Otra opción, sobre todo para masas dulces, es refrescar la masa madre con leche. En todos estos casos suelo apartar parte de mi masa madre normal para refrescarla con el ingrediente raruno, no refresco toda ella.

Use levadura tal cual, un prefermento o masa madre, cuando hago un pan por primera vez suelo fermentarlo en la nevera. De esta manera tengo menor riesgo de liarla con la fermentación.

An Afternoon Of Cheese, Bread And Wine por Ron Dunant vía Attribution Engine. Licencia CC BY-NC-SA.

Gluten

Otro tema a tener en cuenta es la fuerza de la harina que vamos a usar. Esto viene determinado por su contenido en gluten, menos gluten significa menos fuerza y, por lo tanto, mayor probabilidad de esparrame. El típico ejemplo de harina floja es la espelta, hace unos panes deliciosos pero necesita que la tratemos bien para que no nos quede una galleta gigante en lugar de un pan. Algo similar ocurre con el centeno, ya decíamos antes que es inútil amasar un pan 100% de centeno, muchas veces lo más práctico es usar un molde.

Cuando me veo en un caso de harina floja o directamente sin gluten suelo usar estos trucos:

  • Harina de fuerza: si es un pan que tiene una parte de harina blanca sustituyo la típica harina panificable por harina de fuerza, así me puedo permitir usar harinas flojas sin comprometer el volumen del pan.

  • Escaldado: especialmente útil para incluir harina de maíz en un pan, consiste en verter agua hirviendo sobre la harina flojeras antes de hacer el pan en sí. Así conseguimos un engrudo que colaborará a mantener el pan en pie.

  • Zumo de naranja: un truco chulo que suelo usar para los panes de espelta y einkorn consiste en sustituir parte del agua (la mitad o así) por zumo de naranja. El zumo de naranja contiene vitamina C, también conocida como ácido ascórbico, que es ni más ni menos que un mejorante panario.

Usar masa madre y dar pliegues durante la primera fermentación también ayuda a fortalecer el gluten, no lo pongo como truco porque lo hago en casi todos los panes.

Odc-3 Bread por Ynetbot vía Attribution Engine. Licencia CC BY-NC-SA.

Añadidos

Por último tenemos los productos que no son ni harina y agua y que nos sirven de saborizantes y colorantes del pan. Los divido en tres categorías:

  • Tropezones: semillas, frutos secos, aceitunas, trozos de chocolate, granos de cereal o cualquier otro que se nos ocurra. Desgarran el gluten así que suelo añadirlos cuando ya tengo la masa prácticamente amasada.

  • Grasas: leche, mantequilla, huevos, etc. Pesan y dificultan que se desarrolle el gluten, si vamos a echar poco no hay problema, si no igual tenemos que pensar en usar harina de fuerza.

  • Purés: meto en esta categoría la polenta floja (ya sé que es técnicamente un escaldado de maíz), el mijo, el puré de patata, zanahoria, calabaza, remolacha y otras verduras exóticas. Aquí la clave es ajustar la hidratación, considerar como agua parte del puré, apartar parte del agua e ir añadiendo con cuidado. Es preferible que nos quedemos cortos de agua, siempre podemos añadirle más según vamos amasando y viendo la textura. Si nos pasamos solo podemos corregir añadiendo harina, destruimos las proporciones y acabamos haciendo pan para todo el pueblo.

Day 6 – Bread por Alwaysbreaking vía Attribution Engine. Licencia CC NC.

Mis reglas panaderas

En fin, voy a resumir todo el tochaco extremo este en una reglas panaderas que sigo:

  • Si la harina es floja, uso una hidratación menor, escaldo una parte de la harina, uso un fermento sólido o añado zumo de naranja. A veces combino varias técnicas.
  • ¡Siempre corrijo con agua!
  • Reposar equivale a amasar.
  • Unos pliegues pueden hacer mucho por un pan.
  • Si no me fio de calcular bien el tiempo de fermentación, fermento en la nevera.
  • Cuanto más lento sea el pan, mejor se conservará.

Pero la regla más importante de todas es esta:

Cualquiera puede hacer pan y crear uno desde cero

¡Venga todos a animarse a hacer pan! 😀

Más información

Aparte de mis múltiples libros de pan y los enlaces que aparecen en el propio texto, he utilizado estas páginas para escribir esta entrada:

Multipan de Panarras

Prefermentos en El Foro del Pan

Ideas sobre la fermentación natural en Panarras y la continuación

Autólisis en La chica de las recetas


Os dejo con Frank Turner, un punki libertario que estudió en Eton 😀

Camino a la panificación: pan de suero de yogur

He hecho un pan para aprovechar el suero de colar el yogur para convertirlo en yogur griego. No me gusta desperdiciar comida y menos cuando es todo lo proteínica y sirve para panificar. Este es un pan con corteza crujiente y miga blandita debido a su contenido en azúcares y en parte también por la masa madre de yogur casero, supongo.

Hice ambas fermentaciones en la nevera, algo que suelo hacer con los panes nuevos sobre todo si tienen mucha hidratación. Aparte de que el suero hace que fermente el pan más rápido y no quería jugármela.

Esta vez he usado harina de trigo blanca del Rincón del Segura. La encontré en una tienda por casualidad y ya sabéis como somos los panarras harina veo, harina quiero. Os cuento el proceso:

Pan de suero

¡No se tira comida!

Ingredientes

    Refresco de la masa madre
  • 60g masa madre al 100% refrescada
  • 60g harina integral
  • 60g yogur matsoni
  • Masa final
  • 500g harina Rincón del Segura
  • 160g matsoni
  • 200g suero de yogur
  • 10g sal

Direcciones

  1. Refresqué la masa madre y la tuve toda una noche fermentando.
  2. A la mañana añadí la harina y los líquidos y dejé en autólisis 45′
  3. Añadí la sal y amasé. Gracias a la autólisis se amasó rápido y sin pringue.
  4. Lo tuve fermentando en la nevera unas 12h. Lo miré un par de veces y le di unos pliegues. Mi nevera en la máxima temperatura está muy fría, vigilad la vuestra.
  5. Formé en bola, lo puse en el banetón, lo forré con bolsas de plástico y lo tuve unas 14h en las nevera. Así aproveché el calor del horno para hacer unos canelones de espinaca.
  6. Horneé en horno precalentado a 250ºC, los primeros 10′ solo con la resistencia superior; luego encendí la inferior y bajé a 200ºC otros 20′. Bajé a 180ºC, lo tuve otros 20′ y lo dejé 10′ más con el horno apagado. ¡Cuidado que se tuesta mucho por los azúcares del suero!

Suena ahora mismo en mi casa:

Los punkis de Bilbao, de rabiosa actualidad hace bien poco por llevar banderas de la ETA, pitbulls y querer apalizar a niños buenos en pleno centro del casco antiguo un día aleatorio por la mañana. (Para los que tengáis dudas, lo que se ve en el vídeo son los 80)

Camino a la panificación: harina miracolo y filmjolk

Como ya sabéis, me gusta probar harinas nuevas. Esta vez le ha tocado a una harina italiana conocida como miracolo por ser un trigo antiguo casi desparecido que un señor muy terco se empecinó en recuperar. Lo que más me sorprende de esta harina es lo blanca que es a pesar de que sea una harina tipo 1, equivalente a una T65 y la corteza tostada deliciosa que genera. Eso sí, hay que tener cuidado porque fermenta rápido y se pega una auténtica barabaridad. De hecho, el pan anterior que hice se destruyó porque se pegó al banetón, pero estaba sabroso. Por ese motivo reduje un poco la hidratación esta vez. Además, le di dos refrescos a la masa madre, el primero con agua y el segundo con filmjolk para que fuera superpoderosa.

Por cierto, todo lo que queráis saber de esta harina lo tenéis en el magnífico blog de Paniquesillo.

Pan con harina miracolo y filmjolk

Harina raruna y yogur raruno.

Ingredientes

    Masa madre
  • 60 g masa madre de centeno 100% refrescada con una proporción 1/3 mm, 1/3 agua, 1/3 harina semi de centeno
  • 60 g harina de centeno semiintegral
  • 60 g yogur líquido filmjolk
  • Masa final
  • 500 g harina miracolo
  • 160 g yogur filmjolk
  • 160 g agua
  • 9 g sal

Direcciones

  1. Le di dos refrescos a la masa madre, ambos con una proporción de un tercio de mm, otro tercio de líquido y otro de harina semiintegral de centeno. En el primer refreso el líquido fue agua y lo tuve 7h, el segundo lo hice con yogur y lo tuve 12h.
  2. Disolví la mm en los líquidos, agregué la harina y mezclé.
  3. Lo tuve en autólisis 20′.
  4. Añadí la sal y amasé. Es una masa blanda pero enseguida se amasa.
  5. Lo tuve 3h fermentando, con pliegues a la hora.
  6. Formé en batard, lo puse en el banetón, lo tuve 30′ fermentando y lo metí en la nevera 5h.
  7. Saqué de la nevera para que se atemperase mientras precalentaba el horno a 250C. Horneé los 10 primeros minutos solo abajo y luego arriba y abajo bajando la temperatura 20C cada 15-20′ hasta 180C un total de una hora.

De paso hice una empanada, también con masa madre refrescada dos veces. En ese caso el segundo refresco fue del 60% de hidratación y con harina de centeno porque me equivoqué de bote. Cuando afine la técnica os cuento más.

Camino a la panificación: pan de einkorn con hinojo y lima

He hecho una ligera variación en el pan de einkorn navideño: como no tenía naranjas decidí echarle zumo de lima para reforzar el gluten. Sí, soy de esas personas que no tiene naranjas pero sí tiene limas.

Ya que estaba inventando y tenía semillas de hinojo en el armario le añadí un poco también, a ver cómo sabía. Iba a haberle puesto un poco de ralladura pero mi rallador se negó en redondo a rallar el muy.

A falta de mayor innovación lo greñé chungo y creció de manera extraña, pero qué le vamos a hacer.

Os dejo el procedimiento.

Pan de einkorn con hinojo y lima

Invención al poder

Ingredientes

  • 175 g masa madre (100 g einkorn + 75 g agua)
  • 500 g einkorn de Moulin de Colagne
  • El zumo de una lima
  • Agua hasta un total de líquido de 325g
  • Una cucharada sal
  • Una cucharadita de semillas de hinojo

Direcciones

  1. Mezclé todo menos la sal y lo dejé unos 30′ de autólisis
  2. Amasé hasta tener una masa fina
  3. Lo dejé fermentar unas 3h a temperatura con pliegues aproximadamente a la hora
  4. Preformé, formé en bola y lo puse en el banetón
  5. Para la segunda fermentación lo tuve 2h a temperatura ambiente y otras 3h en la nevera. Lo saqué al poner a precalentar el horno para que se atemperase
  6. Horneé como siempre, primeros 10′ a 250C solo arriba y luego arriba y abajo bajando la temperatura poco a poco hasta 180C un total de 1h

A pesar de la idea y procedimiento loco la verdad es que quedó bastante rico.


Va una canción raruna para el pan raruno.