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Por qué uso DuckDuckGo

Hace tiempo que abandoné al Gran Hermano para eso de las búsquedas y me pasé a DuckDuckGo pero creo que no he contado por aquí por qué. ¡Hoy es el día en que declararé públicamente mi amor por el pato!

Vamos a ello.

Sobre DuckDuckGo

Para los (pocos) que no lo conozcáis, DuckDuckGo es un buscador que se caracteriza por respetar la privacidad de sus usuarios. Su principal objetivo es mejorar la experiencia de búsqueda proporcionando resultados instantáneos y menos spam.

Si bien no es software libre, apoya el movimiento liberando parte de su código como las aplicaciones para Android e iOS y tiene una activísima comunidad con el simpático nombre DuckDuckHack1 que desarrolla respuestas instantáneas de todo tipo.

Veamos un poco más en detalle qué hace especial a este pato.

El pato no te rastrea

DuckDuckGo se toma la privacidad en serio, no guarda tu historial de búsquedas, no te rastrea y no vende tus datos a empresas para ponerte publicidad personalizada. Tampoco envía los términos de búsqueda a los sitios que visitas ni guarda información sobre ti. ¡Tiene hasta un blog sobre privacidad para concienciar a la gente sobre el tema!

El pato busca mejor

Aparte de por su política de privacidad, uso DuckDuckGo por la calidad de las búsquedas. Soy especialmente fan de las respuestas instantáneas de las que no hago más que hablar, pero tiene más cosas chulas que contaré ahora mismo.

Temas

El pato nos organiza los resultados de la búsqueda por temas que cambian según lo que hayamos buscado. Por ejemplo, si busco tarta me aparece el tema adicional Recetas porque él entiende que tal vez me interese:

temas

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Política de troleo

Este blog ha cumplido tres añitos y ha crecido bastante, así que ya es hora de que tenga su propia política de troleo (especialmente a la vista de acontecimientos recientes). Yo tengo una máxima en la vida, que podríamos resumir en la siguiente frase, citando a uno de los grandes:

Al abusón golpe de remo

¿Por qué digo esto? Porque a estas alturas de la vida me cansa la gente que intenta imponer su criterio a los demás descalificando, insultando o faltando al respeto. Me aburre la gente que te saca los credenciales para que le des la razón. Me hartan los típicos que se creen más listos que Dios. Creo que se capta la idea.

En este blog cuento mis movidas, si no te interesan no te las leas, si te parece que no sé nada pues aporta tu punto de vista pero no me vengas a decir lo imbécil que soy porque no te lo consiento.

Todo lo que he dicho hasta aquí se resume en las siguientes reglas:

  1. Opina sin miedo pero con respeto: si faltas el respeto a alguien en este blog yo te lo faltaré a ti.

  2. No trolees o serás troleado: este blog se llama Onda Hostil por algo, si troleas serás vilipendiado aquí y en las redes sociales.

  3. Pregunta todo lo que necesites pero no exijas: te ayudaré en todo lo que pueda pero no me vengas diciendo que mi contenido es una mierda y que lo cambie. Todo lo que escribo tiene licencia libre así que se puede copiar y mejorar. Si tan malo te parece que es hazlo tú mejor.

  4. Si no te interesan mis cosas no te las leas: esto cae por su propio peso, pero visto lo visto es necesario añadirlo. Si consideras que lo que escribo no vale para nada, hay cienes y cienes de webs por ahí que puedes leer, haz el favor de dejarnos a nosotros con nuestras locuras.

  5. Ante todo educación: intento ser lo más educada posible en mis respuestas (a veces se me va un poco de las manos el sarcasmo pero no tengo ningún problema en disculparme) y espero lo mismo de ti. Este blog tiene un tono desenfadado y humorístico pero eso no significa que se pueda uno pasar las normas sociales por el forro.

Espero que con mis mandamientos del comentarista no os haya quitado las ganas de comentar, soy punki pero en el fondo soy maja.

¡Hakuna Matata!

Entre bambalinas: así se escribe este blog

He pensado que igual os interesa el proceso de escritura y personalización del blog, no es que tenga nada de especial pero tal vez yo haga algo de una manera que no conocíais o lo haga mal y me podáis ayudar a mejorar. Muchas de estas cosas ya las había contado, pero así están centralizadas.

Os voy a hablar de tres cosas: cómo escribo, cómo le doy el formato a las páginas y entradas y cómo he ido ampliando la barra lateral del blog ¡Pongámonos a ello!


Escritura

Lo primero que he de confesar es que escribo en la propia web, en el modo HTML. Es una vergüenza que una friki de Emacs como yo no se haya montado un tinglado para escribir desde ahí aun, lo sé. Lo investigaré, pero de momento paso de líos.

Ya conocéis mi afición a Markdown por su sintaxis supersimple así que, aparte de para escribir la tesis, también lo uso aquí. Si queréis activarlo, seguid estas instrucciones en la ayuda de WordPress. Ya me contaréis si mejora vuestra experiencia escribiendo, la mía la hace bastante más agradable.

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Las locas aventuras de Ondiz pidiendo el paro. Segunda parte

Siguiendo con mis aventuras locas, hoy he descubierto que me corresponde la oficina del SEPE de un pueblo y la oficina de Lanbide de otro. Sí, a pesar de que el SEPE esté físicamente situado en un Lanbide y de que me dijeran por teléfono que podía ir a cualquiera. Hoy he tenido suerte y me han apuntado como demandante de empleo aunque la señora ya me ha dicho claro que ella estaba en su derecho de negarse y que con los recortes que ha habido no pueden atender a todos.

A pesar de todo he aprendido varias cosas:

  • Para renovar tengo que buscar Lanbide en Google, entrar y seguir los pasos.

  • Matlab aparece en la lista de programas pero Abaqus no. Según mi CV ahora mismo soy una persona muy rara que usa Office, Power Point, mensajería y Matlab.

  • Las señoras de Lanbide no tienen muy claro lo que es un doctor en ingeniería.

  • Tengo que llevar el original de todos los títulos para que me crean. Y a la oficina que me corresponde según un criterio mágico que no aparece en ningún lado.

  • Hay oficinas en las que hay que pedir cita previa para que te hagan el CV y otras en las que no. ¿Por qué? Pregunten a Iker Jimenez.

Después de todos estos descubrimientos he ido a mi cita del SEPE, alejada unos 5 metros de mi cita de Lanbide. Leí en la hoja informativa de la prestación por desempleo que:

Debe estar inscrito como demandante de empleo y solicitar en los QUINCES DÍAS HÁBILES siguientes a la fecha en que se produzca el cese involuntario en el empleo o al día que finalice el período de vacaciones pendiente de disfrutar, o desde el inicio de la suspensión de la relación laboral o de la reducción de jornada, presentando la siguiente documentación.

En mi caso la relación laboral acabo el 31 de diciembre pero me quedan vacaciones sin disfrutar hasta el día 10, leyendo eso entiendo que puedo ir o bien en quince días hábiles desde el 1 de enero o bien desde el 11. No es así, el SEPE donde dice “o” quiere decir “y”, es decir, se tiene que haber acabado la relación laboral y haberse acabado también las vacaciones. Así que no he conseguido que me pagasen. He averiguado que me corresponde un año de paro, los primeros 6 meses cobraría algo menos de 1000 euros y los siguiente 6 algo menos de 700.

La conclusión es que tengo que pedir cita (o no) en otra oficina de Lanbide (¡la tercera!) y volver a pedir La Cita en el SEPE (¿en la misma oficina?) entre el 11 y el 30 de enero (el 31 mejor no que se cierran las nóminas e igual no me pagan).

¿Conseguiré que me paguen? Manténgase a la escucha.

PD. Tengo más estrés ahora que cuando estaba trabajando.

Las locas aventuras de Ondiz pidiendo el paro. Primera parte.

El haber estado 4 años cotizando como una campeona me ha generado un dinero que pretendía utilizar para dedicarme unos mesecillos a mis proyectos personales así que decidí ir a pedirlo. ¡Ay, ilusa de mí! He tenido que pasar por las mismas pruebas que Astérix. Os cuento.

Lo primero que hay que saber es que aquí como comunidad autónoma chupiguay que somos, tenemos un servicio especial en el que te apuntas como demandante de empleo (Lanbide) pero que no son los mismos que te dan la prestación por desempleo (SEPE). Para que te den la panoja los del SEPE tienes que estar previamente inscrito en Lanbide. Lo fantástico del asunto es que el SEPE está situado físicamente en las oficinas de Lanbide, pero no todas las oficinas de Lanbide tienen SEPE. Ahí queda eso.

Para llevar las cosas más al absurdo, resulta que al SEPE tienes que ir con cita previa, pero Lanbide no te da cita para apuntarte como demandante de empleo, solo vas allí y coges un ticket. ¿Qué problema tiene esto? Pues que si tienes intención de hacer ambas cosas el mismo día (ya que vas) no hay forma humana de calcular si te va a dar tiempo de ir a la cita fija que tienes en el SEPE. No hay problema, me diréis, estás en el paro, no tienes nada más que hacer. Digamos que lo acepto, no os preocupéis que la cosa mejora.

Ahora veamos cómo se pide cita para el SEPE. Hay dos opciones, la cita online y la telefónica. Yo opté por la opción 1. Metes un código postal, tu DNI, el tipo de trámite y una ristra de caracteres de seguridad. (Muchos caracteres de seguridad. A veces no se ve una mierda y no te deja recargarlos. Probad, probad). Si consigues meterlos bien (yo fallé un par de veces), te da La Cita. Digo La Cita porque te da una cita a una hora, solo una. ¿Que en tu pueblo no hay SEPE que valga y tienes que pillarte un bus? Ajo y agua. Estás en el paro y vas cuando te mandan. Cojones, ya.

A mí me daba cita para el día 2 a las 12 de la mañana, lo que implicaba que la empresa seguramente todavía no me habría tramitado la baja ya que se me acabó el contrato el 31 de diciembre. No cogí esa cita y decidí pedir otra el día siguiente. Pues el día siguiente se cayó el servicio, tanto el online como el telefónico. Y, claro, si el ordenador no me deja se paraliza todo. Y evidentemente, todas estas oficinas solo funcionan por la mañana, así que si para la una del mediodía no has resuelto el tema, pues vuelva usted mañana.

Conseguí finalmente tras probar unas 700 veces que la web me diera La Cita para hoy. He ido pronto para poder apuntarme primero en Lanbide. Cojo mi ticket y espero mi turno. Le digo a la señora y me pide el DNI. Y veo que pone una cara rara. Resulta que yo vivo en el pueblo en el que se encuentra la oficina de Lanbide, pero en mi DNI aparece la dirección de la casa de mis padres, que está en la misma comunidad autónoma. No cambié el DNI porque estoy en este piso de manera provisional y no me apetece volver a cambiar el DNI otra vez cuando me tenga que mudar porque he encontrado un curro o lo que sea. Además, en este piso no tengo buzón por unos líos raros así que estoy en las mismas aunque cambie el DNI.

En fin, la pava (muy maja ella) me dice que ellos solo apuntan a la gente si aparece el pueblo en el DNI o si traen el empadronamiento. Me dice que en sí me puede apuntar… pero que luego las estadísticas se hacen por regiones… y que aunque un parado arriba o abajo no hace nada pero que mejor me vaya al otro pueblo porque los del SEPE no me van a atender igualmente. Esto, claro, no aparece en ningún sitio en la web, ni en la de Lanbide ni en la del SEPE.

Y eso, pues a pedir otra cita en la maravillosa web del SEPE y mañana a otra oficina de Lanbide-SEPE a hacer el mismo trámite otra vez. Así me entretengo.

¡Veremos si esta vez lo consigo!