Archivo de la categoría: En qué ando

En qué ando: enero

No es ya enero, he estado haciendo tantas cosas que se me ha ido el mes. Estoy leyendo, aprendiendo y escribiendo, aunque no en el blog. En el ámbito del aprendizaje, estoy siguiendo un curso de esperanto y otro de metafísica. También he estado jugando con TikZ y con cron, espero escribir pronto sobre ambos temas.

Sigo además con mis labores hortícolas: este año pondré berenjenas, melones y girasol(es) aparte de mis habituales lechugas, espinacas, rúculas y tomates. Llevo además un año ya compostando los residuos orgánicos que producimos. Son unas trescientas bolsas de plástico que le hemos ahorrado al planeta y otros trescientos litros de materia orgánica añadida al jardín. Así tengo luego las plantas de lustrosas.

perejil

En cuanto a las lecturas, os dejo algunas más abajo.

Algunas cosas interesantes

Artículos

Libros

He terminado Las palabras y las cosas, que ha sido una de las mejores recomendaciones que me han hecho, y empezado Copia o muerte. El primero ha servido para alimentar a mi intelectual interior y entender por qué siento lejana la cultura clásica; el segundo, para aumentar mi lista de material asequible que citar cuando me pongo divulgadora.

Vídeos

Estoy siguiendo los cursos de sociología e historia de la ciencia de Crash Course. Crash Course y Philosophy Tube fueron mis mejores compañeros cuando vivía sola, estaba en el paro y no tenía tele. Ahora que digo Philosophy Tube, no puedo sentirme más identificada con su último vídeo.

También he visto la presentación del libro de Carlos Taibo Anarquistas y libertarias de aquí y de ahora en el ateneo libertario Xosé Tarrío. Habla (en galego) sobre categorías del anarquismo, prácticas libertarias y de autogestión antes de la teoría y otras cosas en las que pensar.


Suena:

En qué ando: diciembre

Diciembre ha sido un mes raro. Muy raro. He publicado dos papers (cubriendo mis obligaciones académicas para este año y el próximo), he acabado mis últimas clases programadas y se ha terminado el seminario de Ingeniería Sin Fronteras. He podido volver a pintar después de un terrible bloqueo artístico y he trabajado en la huerta. He inventado otro pan y he una señora china me dio un moho para fermentar arroz. Por fin he sido capaz de escribir sobre la tesis de forma racional (se podrá leer en algún momento del 2020). Siento de alguna manera que he cerrado una fase.

Algunas cosas interesantes

Últimamente estoy leyendo muchísimo, os dejo algunas cosas.

Artículos

Podcasts

Aparte de todo los programas nuevos que han publicado tanto Post Apocalipsis Nau como La linterna de Diógenes he estado escuchando Trincheras de la cultura pop, concretamente (son links de ivoox, no me carrula ningún otro):

Libros

Sigo, como siempre, leyendo sobre feminismo. Esta vez me he puesto con El feminismo es para todo el mundo que tiene una visión del movimiento muy cercana a la mía. bell hooks se expresa muy bien, es muy crítica y habla de temas que, a pesar de ser comunes para nosotras, no llegan a los medios, o llegan retorcidos y descontextualizados. Hay reflexiones sobre clase, raza, estética, amor, masculinidad o educación. Estoy recomendándoselo a todo el mundo.

Además, el seminario de Ingeniería Sin Fronteras me ha hecho recuperar libros de mi lista de lectura: estoy leyendo por fin Pedagogía del oprimido.


Suena:

En qué ando: noviembre

En noviembre me hago más vieja. Me gusta otorgarle un caracter discreto a un proceso que es inherentemente continuo. Así soy. También he pasado de lo virtual a lo real y por eso no he escrito, o al menos no en el blog. Ha sido un mes analógico: aprendí a ganchillar jacquard y usé una pala para preparar la tierra para plantar ajos, no sé si de los de con palo o sin palo.

Y en mi obsesión con ser una Leonarda del siglo XXI, aprendí a fabricar pintura a partir de pigmento. Sorpresa: la acuarela se hace con miel.

Algunas cosas interesantes

A cambio, he leído mucho. Un montón. Por encima de mis posibilidades. Comparto aquí alguna cosa.

Artículos

Libros

Vídeos


Os dejo con una mujer que descubrí en clase de italiano:

En qué ando: octubre

Me encanta el otoño. Me encantan sus colores y sus verduras y flores. Me encanta el clima otoñal, lo suficientemente soleado para sentarse a leer en un parque pero lo suficientemente fresco para envolverse en casa en una manta y tomarse un té. El otoño, además, significa para mí volver a la rutina: hay otra vez clase de italiano, corrijo exámenes y voy a actividades diversas que se organizan en mi ciudad. Esta vez me he apuntado al seminario de Desarrollo, Cooperación y Tecnologías para el Desarrollo Humano que organiza Ingeniería Sin Fronteras y estoy aprendiendo sobre economía, educación o cooperación desde un punto de vista crítico.

Escribir he escrito poco, hago demasiadas cosas. Básicamente describí cómo es mi entorno de trabajo y luché contra Matlab. En la vida real estuve escribiendo papers como si no hubiera un mañana y hasta me publicaron uno y me scrapeé a mí misma con la idea de sustituirme por una Ondiz robótica y poder dedicarme a ser una mujer del Renacimiento sin necesidad de preocuparme de conseguir dinero para comprar comida.

En fin, que os dejo con mi crisantemo justo antes de florecer.

Algunas cosas interesantes

Comparto aquí algunas cosas que he visto, oído o leído este mes. Como siempre, gracias por compartir cosas chulas en la red y cuidado con el rastreo.

Artículos

Libros

En octubre he permanecido en mi siglo, es decir, el XIX, leyendo Dialéctica erística o el arte de tener razón, expuesta en treinta y ocho estratagemas, un librillo que vi hace mucho en la biblioteca y que puede parecer coaching pero que escribió Schopenhauer.

Vídeos

Hundred rabbits: sobre la experiencia de una pareja viviendo y trabajando en un barco. Toda una lección de decrecimiento.

En qué ando: septiembre

Septiembre me provoca sentimientos encontrados: se vuelve al cole y empieza mi estación favorita; se retoma la rutina y cambian los colores del entorno; se nubla el futuro laboral y llegan las hortalizas otoñales.

Sigo con mi proyecto de aprender a programar decentemente en un lenguaje de programación libre: sigo jugando con Julia, un poco con Python y con la programación literaria, la única manera de que Ondiz del futuro sepa qué demonios tiene en la cabeza Ondiz del presente. También le di otra vuelta de tuerca a mi gestión de bibliografía gracias a mi querido Emacs.

Me estoy divirtiendo mucho analizando textos en general y con NLTK en particular: he vuelto a la época del comentario de texto. Lengua y Filosofía fueron las únicas asignaturas en las que realmente aprendí algo: en la primera aprendí a racionalizar lo que leo y, en la segunda, lo que pienso. Aunque lo descubrí diez años tarde.

Además, han florecido los rosales por lo que tengo un trocito de primavera en mi jardín. Supongo que por esto este mes he vivido más cerca (de lo normal) de la poesía.

Algunas cosas interesantes

Os dejo aquí material que me ido encontrando por la red y por la biblioteca. Gracias a los que compartís y recomendáis, hacéis del mundo un lugar más colorido.

Artículos

Libros

Después de meses desconectada de la novela y enganchada al ensayo, he vuelto a ella. Por lo visto, durante una temporada no necesité escapar pero sí reforzar cimientos. Tuve una etapa de transición leyendo La gaviota1 y, finalmente, retorné a la novela del siglo XIX, la época de dos de mis movimientos literarios favoritos, con La Regenta. Y viajé en el tren con Borges.

También he leído no ficción, por supuesto. Críptica liberó su manual de Resistencia digital y no podía dejarlo sin leer. Tiene un rollito ciberpunk que me enganchó desde el primer momento y un montón de metáforas bélicas y pugilísticas que le dan un toque épico. Los consejos son muy buenos, pero me ganaron por la estética. Como suele pasar, reconozcámoslo.

Podcasts

Vídeos


Os dejo con una canción que descubrí gracias al Fediverso y que me representa totalmente después de tantos años sufriendo diariamente a la Renfe:


  1. Si Chéjov no me devuelve la fe en la ficción, ¿quién? Estamos hablando del hombre que escribió: «La medicina es mi esposa legal; la literatura, solo mi amante.» Una frase que, aparte de ilustrar perfectamente cómo se puntúa, explica, también perfectamente, mi relación con la ingeniería y el arte. 

En qué ando: agosto

En agosto he estado vacacionando así que he escrito poca cosa. He conseguido, eso sí, tener un entorno funcional para programar en Julia en Emacs en GNU/Linux. Sí, todos esos «en» son necesarios, son las inevitables condiciones de contorno del conocimiento de una. El artículo al respecto apareció además en la recopilación de noticias emacseras de la grandísima Sacha Chua y casi lloro de la ilusión.

Podría parecer que mi locura va a peor y que me estoy adentrando en terreno ignoto (no lo descarto), pero que esté últimamente jugando a programar tiene un sentido: no tengo muy claro que vaya a haber curro de lo mío en los próximos tiempos (los tiempos en los que se me acabe a mí el contrato, entiéndase). De ahí que busque un proyecto para aprender y afianzar conocimientos, tal vez en un futuro no muy lejano me tenga que reajustar.

Aparte de preocuparme de mi futuro laboral, también escribí sobre el propio blog, produje tomates y me abandoné a mi habitual misantropía con mayor ahínco de lo normal.

Algunas cosas interesantes

He aprovechado el tiempo libre para leer, os dejo una selección de cosas. Como siempre, gracias a los que compartís cosas molonas por la red.

Artículos

Libros

He terminado Armas, gérmenes y acero, una recomendación fediversil que trata sobre los hechos que llevaron a la actual distribución humana en el planeta. Hechos que se remontan a la prehistoria y que desmontan payasadas racistas varias. Es biogeografía, linguística, historia … las drogas que me gustan a mí.

También leí Capitalismo terminal porque me generó curiosidad el episodio de La linterna al respecto y que cito más abajo. Me ha hecho sentir entendida este libro. En los entornos en los que me muevo suelo tener la idea equivocada diferente en todos los temas todo el rato, ver que hay personas ahí fuera con las que coincido me renueva las ganas de seguir discutiendo. Es especialmente recomendable el apartado «La tecnología como conocimiento aplicado» para cualquiera que tenga un trabajo cualificado y no haya adquirido conciencia de clase. Yo la adquirí con diecisiete años el primer día de carrera, un día igual os cuento la historia.

Por cierto, suelo compartir aquí solo ensayo, pero también leo novela. Bueno, y poesía y relatos y teatro y los ingredientes del champú. Digamos que tengo dos modalidades de lectura: leo o bien por placer estético o por curiosidad intelectual. Generalmente escribo aquí solo los libros que pertenecen a la segunda categoría.

Podcasts

  • Capitalismo terminal. Anotaciones a la sociedad implosiva en la Linterna de Diógenes: sobre el capitalismo como relación social, organización de las fábricas y lucha obrera. Mi parte favorita es la visión del JIT tan opuesta a la que me dieron en la carrera, tan objetiva y carente de ideología ella. El libro lo publicó Traficantes de Sueños con licencia libre, por cierto.

  • Despertar Del Sueño Tecnológico también en La linterna: sobre un libro del que ya hablé aquí así que no me repito. Hubo un momento en que tuve que rebobinar, a ver si sabéis dónde.

Vídeos

  • Aesthetics de Contrapoints: una conversación sobre género y estética.

  • Climate grief de Philosophy Tube: sobre el cambio climático.

En qué ando: julio

Julio es para mí un mes de tránsito entre el trabajo y el ocio: ya se han acabado las clases, no hay pintura y tengo jornada reducida. Se ven pocas personas por el pueblo; todos se preparan para el largo domingo que es agosto. Suelo aprovechar este mes para reconectarme con mi parte analógica, que llega a su máxima expresión en las vacaciones: cocino, paseo y leo.

Este año el verano ha sido especialmente bienvenido porque ha traído consigo verduras verdaderas. Decidí empezar con el huerto hace solo cuatro meses y ha ido tomando espacio en el jardín y en mi vida. Tengo cuarenta plantas de tomate, dos aguacates, un frambueso, un granado, un tiesto con berros y ya he comido zanahorias, lechugas, rúcula, espinacas e hinojo.

Además, como me siento rara sin aprender un idioma, he retomado mi proyecto de aprender japonés. He pensado darle una oportunidad a la repetición espaciada y, como soy de la vieja escuela, me he fabricado una caja con sus tarjetas y sus separadores. Que sí, que podría usar una aplicación, pero aprendo mejor si puedo interactuar físicamente con el material, si puedo tocar. ¿Soy mayor? ¿Una romántica? ¿Odio la tecnología? ¿Un poco de todo? No lo sé. En fin, pronto cantaré la canción de Doraemon en versión original con acompañamiento de mandolina.

No he escrito gran cosa este mes, poco más que un articulillo sobre la bibliografía en castellano en LaTeX en la que filtré menos de lo normal y se ve que este no es un blog de tecnología sino de otra cosa.

He seguido haciendo cosas tecnológicas, claro, pero sin hablar de ellas. Actualicé a elementaryOS Juno sin mucho dolor, excepto por el rato en el que no podía bootear desde el USB y tuve que recurrir a Windows1. Sé que puedo hacer particiones y cosas pero suelo instalar desde cero porque así aprovecho y me quito mierdas. En realidad solo uso Emacs pero acabo acumulando programas porque me gusta jugar y, bueno, apt-get install es una tentación demasiado grande.

Algunas cosas interesantes

Lo bueno que tiene estar zen es que lee una mucho. Comparto algunas cosas, casi todas compartidas a su vez por mis vecinos de las redes.

Artículos

Libros

Se ha vuelto a cruzar en mi vida El elogio de la sombra, paseaba por la librería después de haber apañado Diario de un carpintero buscando Walden para releer. Era el libro de al lado. La última vez estaba pasando el tiempo en la sección de ensayo de la biblioteca cuando lo vi. Tiene la manía de inmiscuirse en mis asuntos.

Acabé también El capital en el siglo XXI porque lo tenía que devolver a la biblioteca. Tardé seis meses en leer las primeras 300 páginas y tres días en leer las últimas 300. Y buenos brazos que desarrollé de sujetarlo en alto. Ay, la miopía.

Podcasts

  • Amazon de Basetxe Gaztetxea: sobre la llegada de Amazon a Meatzaldea (el post está en euskera pero el audio en castellano).

  • Anarquistas De Ultramar; Mary Shelley y Frankenstein de La linterna de Diógenes: sobre pueblos que hacían la anarquía (y la siguen haciendo) antes de que existiera como concepto (a ver si se nos bajan los humitos a los occidentales) y una de las novelas que dio inicio a la ciencia ficción y que yo, como amante de la novela gótica, adoro.

Vídeos

Estoy siguiendo la serie de ecuaciones diferenciales del canal de YouTube 3Blue1Brown. Veo los vídeos con sentimientos mezclados: me alucina cómo explica y me cabrea que no me explicasen los conceptos así.

También he visto la serie de análisis de datos de Computerphile. No descarto que sea por el acento del señor, soy una amante de lo británico. Igual es el motivo de que siga desde hace años Philosophy Tube. Este mes he visto su último vídeo sobre trauma y abuso. Hay que hablar más de ello.


Os dejo con música. Punk con mujer al frente. No pensaba que pensaba que fuera a ver una banda joven con esa actitud: verlos en directo es volver a los noventa.

El punk vive.


  1. Casualmente tenía el ordenador del curro en casa, si no me vais a decir de dónde saco yo el Windows. 

En qué ando: junio

Tal y como mayo fue el mes del huerto, junio ha sido el mes en el que me he ido de gira. Empecé cerca en Urban Zientzia; me alejé un poco más para las Jornadas libres, en las que desvirtualicé a mucha gente y vi Post Apocalipsis Nau en directo y ahora lo amo aun más; y crucé casi toda la península para ir a la esLibre, donde hablé sobre el Fediverso en una sesión llena de chicas (hay streaming de Periscope de la sesión) y desvirtualicé a mis sureños favoritos.

Por todo esto he escrito poquísimo, solo sobre scrapear en Julia para mi proyecto maligno y sobre gestores bibliográficos. Pero estoy contenta: le ha salido una flor al granado y me ha vuelto la obsesión por el japonés. La vida no para de darme sorpresas.

Algunas cosas interesantes

He escrito poco y he leído poco también. Os dejo algunas cosas cortesía de mis gentes de las redes, gracias a todos por compartir lecturas.

Artículos

Libros

He releído El mito de Sísifo, me encontré con él por casualidad en la Feria del Libro mientras buscaba un libro delgadito para llevarme de viaje. Es mi preparación típica cuando voy por ahí: buscarme un historia que me acompañe en la carretera. Supongo que volví a él porque necesitaba que me dijeran que a pesar de que nada tenga sentido todo está bien. Me hace falta a veces.

También leí ¿Tener o ser?, me creó curiosidad el resumen de Esteban, vi que estaba en la biblioteca (soy una enferma, tengo tres carnets de biblioteca: el de la uni, el de la escuela de idiomas y el de todas las bibliotecas de Euskadi) y lo cogí. Es un libro curioso, a la vez profundo y práctico. Me ha servido para atar ideas que tenía en esferas independientes.


Os dejo con música:

En qué ando: mayo

Si abril fue el mes de cuidar la tierra, mayo ha sido el de recoger sus frutos. He comido y regalado lechugas, echado rúcula del huerto a la ensalada y fabricado tortilla de espinaca gigante recién recogida. He plantado tomates, les he puesto palos y me he clavado un pincho del naranjo en la cabeza en el proceso. Todo por ser una agricultora miope. He puesto las calabazas en el jardín y pronto me tocará hacer semillero del resto de las verduras de invierno.

Es una maravilla tener un huerto, no sé cómo no he empezado antes. Es junto con hacer mi propio pan (¡seis años ya de masa madre!) y mis propios yogures (¡desde el 2016!) la mejor decisión que he tomado en la vida. Me falta solo cultivar cereal y ya (casi) podré desconectarme de la sociedad.

La pega es que todo este trajín hortícola no me ha dejado mucho tiempo para dedicarle al blog, solo he escrito sobre ecuaciones diferenciales y notas en LaTeX, y he compartido la receta del bizcocho de calabaza que suelo hacer. Bueno, y me puse intensita un día con la ingeniería. También ando haciendo un estudio sobre los rastreadores en las páginas de los periódicos, pero sabe dios cuándo lo acabaré.

Otra de mis limitaciones blogueriles ha sido que he estado haciendo cosas IRL: me apunté a un curso de comunicación en el currelo; fui a un par de presentaciones de libros; me invitaron a un congreso; estuve hablando con la gente de Finantzaz haratago y les di la turra para que se pasasen a las redes libres (y se pasaron), descubrí por mi hermano un proyecto de un internet paralelo basado en pollos… Vamos, lo normal.

Algunas cosas interesantes

Artículos

Enlazo aquí algunas cosas que he leído, hilando con lo que comentaba antes del rastreo recomiendo usar uBlock Origin y Privacy Badger para entrar en los artículos, sobre todo los de los periódicos.

Libros

Tras mi incursión en las letras he vuelto a las matemáticas, sigo poco a poco con Gödel, Escher, Bach que leo siguiendo el curso del MIT al respecto y estoy leyendo a desgana Weapons of math destruction, que me recomendaron. Como académica elitista que soy, detesto los títulos sensacionalistas y la superficialidad en los análisis.

Sobre todo y ante todo me he obsesionado con un libro sobre la autosuficiencia: The new complete book of self-suffienciency. The classic guide for realists and dreamers y me dedico a leer sobre verduras, cerveza y fabricar mi propio horno con mis propios ladrillos. He llegado a la conclusión de que es tarde para volverme normal así que voy a abrazar mi locura.

Venga, va, lo confieso: no he abandonado las letras. Siguiendo con mi vieja costumbre de leer cosas que no entiendo, he leído The rhetorics of economics y ando enamorada de Contar es escuchar, una recopilación de textos de no ficción de Ursula K. Le Guin en el que se reflexiona sobre la lectura y la escritura. Son especialmente hermosas las partes que tratan la relación entre el escritor y lector, la escritora y la lectora en este caso. También cometí el grave error de entrar en el Diccionario panhispánico de dudas; ahí sigo.

Podcasts


Ya es casi verano, bailemos.

En qué ando: abril

El mes de abril ha estado marcado por mi trabajo en el huerto: plantar, desherbar, regar y ver crecer la vida. Abril ha sido un mes de introspección, así que he escrito poco y leído mucho. Solté un poco de lastre escribiendo una cosa rara sobre la vida gracias a la cual me ha escrito mucha gente. Es curioso cómo ha llenado la gente los huecos y ha interpretado el texto según su propia experiencia. Es lo que quería y me alegro de haberlo conseguido.

Lechuga de hoja de roble en primer plano, rúcula e hinojo detrás

Luego ya volví al Emacs, con un truquillo sobre el buffer de paquetes y aprendí a hacer tests unitarios en Matlab.

Algunas cosas interesantes

Este mes he leído muchísimo. He recuperado el vicio lector de cuando era adolescente después de unos cuantos años de desconexión. Supongo que tiene relación con leer cosas buenas. Listo aquí unas pocas.

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