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En qué ando: mayo

Si abril fue el mes de cuidar la tierra, mayo ha sido el de recoger sus frutos. He comido y regalado lechugas, echado rúcula del huerto a la ensalada y fabricado tortilla de espinaca gigante recién recogida. He plantado tomates, les he puesto palos y me he clavado un pincho del naranjo en la cabeza en el proceso. Todo por ser una agricultora miope. He puesto las calabazas en el jardín y pronto me tocará hacer semillero del resto de las verduras de invierno.

Es una maravilla tener un huerto, no sé cómo no he empezado antes. Es junto con hacer mi propio pan (¡seis años ya de masa madre!) y mis propios yogures (¡desde el 2016!) la mejor decisión que he tomado en la vida. Me falta solo cultivar cereal y ya (casi) podré desconectarme de la sociedad.

La pega es que todo este trajín hortícola no me ha dejado mucho tiempo para dedicarle al blog, solo he escrito sobre ecuaciones diferenciales y notas en LaTeX, y he compartido la receta del bizcocho de calabaza que suelo hacer. Bueno, y me puse intensita un día con la ingeniería. También ando haciendo un estudio sobre los rastreadores en las páginas de los periódicos, pero sabe dios cuándo lo acabaré.

Otra de mis limitaciones blogueriles ha sido que he estado haciendo cosas IRL: me apunté a un curso de comunicación en el currelo; fui a un par de presentaciones de libros; me invitaron a un congreso; estuve hablando con la gente de Finantzaz haratago y les di la turra para que se pasasen a las redes libres (y se pasaron), descubrí por mi hermano un proyecto de un internet paralelo basado en pollos… Vamos, lo normal.

Algunas cosas interesantes

Artículos

Enlazo aquí algunas cosas que he leído, hilando con lo que comentaba antes del rastreo recomiendo usar uBlock Origin y Privacy Badger para entrar en los artículos, sobre todo los de los periódicos.

Libros

Tras mi incursión en las letras he vuelto a las matemáticas, sigo poco a poco con Gödel, Escher, Bach que leo siguiendo el curso del MIT al respecto y estoy leyendo a desgana Weapons of math destruction, que me recomendaron. Como académica elitista que soy, detesto los títulos sensacionalistas y la superficialidad en los análisis.

Sobre todo y ante todo me he obsesionado con un libro sobre la autosuficiencia: The new complete book of self-suffienciency. The classic guide for realists and dreamers y me dedico a leer sobre verduras, cerveza y fabricar mi propio horno con mis propios ladrillos. He llegado a la conclusión de que es tarde para volverme normal así que voy a abrazar mi locura.

Venga, va, lo confieso: no he abandonado las letras. Siguiendo con mi vieja costumbre de leer cosas que no entiendo, he leído The rhetorics of economics y ando enamorada de Contar es escuchar, una recopilación de textos de no ficción de Ursula K. Le Guin en el que se reflexiona sobre la lectura y la escritura. Son especialmente hermosas las partes que tratan la relación entre el escritor y lector, la escritora y la lectora en este caso. También cometí el grave error de entrar en el Diccionario panhispánico de dudas; ahí sigo.

Podcasts


Ya es casi verano, bailemos.

En qué ando: abril

El mes de abril ha estado marcado por mi trabajo en el huerto: plantar, desherbar, regar y ver crecer la vida. Abril ha sido un mes de introspección, así que he escrito poco y leído mucho. Solté un poco de lastre escribiendo una cosa rara sobre la vida gracias a la cual me ha escrito mucha gente. Es curioso cómo ha llenado la gente los huecos y ha interpretado el texto según su propia experiencia. Es lo que quería y me alegro de haberlo conseguido.

Lechuga de hoja de roble en primer plano, rúcula e hinojo detrás

Luego ya volví al Emacs, con un truquillo sobre el buffer de paquetes y aprendí a hacer tests unitarios en Matlab.

Algunas cosas interesantes

Este mes he leído muchísimo. He recuperado el vicio lector de cuando era adolescente después de unos cuantos años de desconexión. Supongo que tiene relación con leer cosas buenas. Listo aquí unas pocas.

Sigue leyendo

En qué ando: marzo

Como que no quiere la cosa ya ha pasado otro mes, otra vez marcado por mis aventuras IRL. El acontecimiento de marzo ha sido que di una charla titulada Software libre. Ética y libertad tecnológica que organizaron Julián Estévez (que luego se me queja de que no le hago propaganda) e Ingeniería Sin Fronteras. La tenéis en vídeo para que veáis mi increíble gusto eligiendo camisetas. También tenéis las traspas que usé, producidas íntegramente con software libre, por supuesto, y uno de los hilos fediversiles en los que me sugirieron cosas para decir. ¡Gracias a todos! Enlazaron además el vídeo en mis queridos denominadores comunes de Sursiendo, ¿qué más se le puede pedir a la vida?

También este mes se ha publicado el vídeo del debate sobre el papel de la mujer en la ciencia que me hicieron moderar avisándome diez minutos antes en la exposición Ciencia Trabajadora organizada por Teknahi y Donostia Kultura.

En lo que respecta al blog, no he escrito mucha cosa y ha sido además todo incluso más aleatorio de lo normal. Hice dos panes rarunos, uno con el resto de fabricar leche de soja y otro con gachas de avena y me acerqué un poco más a mi campo hablando de esculturas cinéticas y metalurgia. Este último artículo es probablemente lo mejor que he escrito en toda mi vida. Finalmente, le escribí una carta de amor a GNU/Linux por los cinco años juntos.

Algunas cosas interesantes

Este mes he leído una barbaridad, os dejo algunas cosas.

Artículos

Libros

Terminé el Recopilatorio de escritos de Emma Goldman (yo soy más de Malatesta), leí por fin Vida líquida (me ayudó a comprender mejor la sociedad) y comencé El capital en el siglo XXI (acabaré dentro de un tiempo).

Además, ojeé el librillo Regulating in the digital world publicado por la Cámara de los Lores que descubrí en la newsletter de Connected Rights que trae trae buenos consejos para encaminar la tecnología que ya hay y la que viene.

Podcasts

Como he vuelto a tejer necesito entretenerme las orejas, para ello qué mejor que mi tríada de podcasts:

Vídeos

Estuve viendo el documental Sitio Distinto sobre la emigración gallega en Euskadi. Consiguió reconectarme con mis raíces que están en Euskadi pero también en Galicia. Se lo agradezco mucho.


Os dejo con música, desde Bergara, con nombre de canción de los Vanilla Muffins y cita de Renton (en la versión del disco):

Maldita sea, tengo que encontrar una manera de incrustar vídeos aquí que no sean de Youtube y que no sean un iframe. El camino a la libertad es rocoso.


  1. Para los despistados: la destrucción del sistema capitalista. 
  2. Mi resumen terriblemente simplificado

    Una señora del Harvard Business School ha escrito un libro sobre el capitalismo de vigilancia. A ella solo le molesta la parte de la vigilancia (recordemos, Harvard Business School). Morozov tiene un poco más de amplitud de miras y nos dice que no estamos ante un capitalismo nuevo, es el mismo viejo conocido y hay que analizarlo como lo que es.

     

En qué ando: febrero

Febrero ha sido un mes muy loco. He escrito poquísimo porque he andado haciendo cosas en la vida real como aparecer en la exposición Ciencia Trabajadora y moderar un debate de manera totalmente improvisada y enterándome diez minutos antes en esa misma exposición.

Lo bueno es que lo poco que he escrito ha sido sobre AUCTeX, el modo para LaTeX de Emacs, sobre tortitas y sobre alternativas éticas en Zorras Binarias, que ha sido mi primer artículo ahí y sale en mis adorados denominadores comunes de Sursiendo. Como última novedad blogueril, he añadido un botoncito para compartir en las redes libres y solo en las libres siguiendo el tutorial del vecino Victorhck, tal vez así consiga despertar el interés por las redes libres a algún incauto.

Ha sido un mes de recuperar (¡y crear!) hábitos buenos y eliminar hábitos malos. En los buenos, he hecho leche de soja para mis gachas mañaneras todas las semanas y he conseguido desayunar todos los días. Me siento muy orgullosa de mí misma por ello. También me he iniciado en la agricultura: como me puse a hacer compost para crear menos residuos, tenía la oportunidad ideal para ponerme a plantar lechugas. Así que, como no filtro, lo he hecho.

En los malos, siguiendo mi propósito de eliminar los vestigios de software privativo de mi vida, he recordado que aun tenía cuenta en Facebook e Instagram y he borrado ambas. Ninguna de las dos me aportaba nada. No he descargado ni los datos, para qué, todo lo que había en cualquiera de las dos redes y que me interese lo seguiré teniendo en la cabeza.

Algunas cosas interesantes

He escrito poco pero, a cambio, he leído mucho. El transporte público es lo que tiene, te permite educarte. Os enlazo aquí cosillas.

Artículos

Como siempre, he llegado a estos artículos gracias a que han sido compartidos en las redes sociales (sobre todo las libres), ¡gracias a los que me lleváis a lecturas interesantes!

Libros

He terminado The road to unfreedom de Timothy Snyder, que cogí en la biblioteca porque me recomendaron On Tyranny en el Fediverso y no lo encontré. El libro habla de hechos recientes como la invasión de Ucrania, el Brexit y la elección de Trump y ayuda a entender por qué ocurrieron, contextualiza y explica las relaciones entre países y figuras políticas. A pesar de que es duro de leer y mete miedo en el cuerpo, ver que es posible acceder a un pequeño pedacito de verdad en estos tiempos de noticias falsas, manipuladas y bots, me hace tener un poco de esperanza en el futuro.

También cogí Los dominados y el arte de la resistencia de James Scott, un libro sobre las relaciones de poder y las técnicas de resistencia de los oprimidos. Es extraordinario, de lo mejor que he leído en años, y muy fácil de leer para lo denso del tema. A mí, que soy de una región minera, muchas de las cosas que cuentan me resultan preocupantemente conocidas. Me ha ayudado, además, a entender por qué, junto con todos mis amigos y familiares he tenido (y tendré) problemas en el trabajo: porque, a pesar de ser respetuosos y diligentes en nuestros respectivos trabajos, nunca hemos mostrado una apariencia de connivencia con la autoridad.

Podcasts y vídeos

Ale, os dejo con música, espero escribir un poquillo más en marzo:

En qué ando: enero

¡Ya se ha pasado el primer mes del 2019! Siendo fiel a mis propósitos, escribí menos y le dediqué más tiempo a los artículos, por lo que publiqué solo un par de ellos-

Por una parte, me puse densa hablando de elementos finitos y problemas que suelen tener. Trataré de escribir sobre este tipo de cosas para que cuando me larguen del curro pueda engañar a otra institución para que me pague por mis conocimientos.

También jugué con Inkscape y averigüé cómo pasar de SVG a TikZ. Aproveché esta entrada del blog para establecer un nuevo principio en el blog: como quiero quitarme de las pocas tecnologías privativas que uso, reduciré la referencia a ellas. De esta manera, solo allano el camino hacia la libertad.

Sigo cuando buenamente puedo aprendiendo Julia, (¡espero que se vea reflejado por aquí pronto!) practicando con la mandolina y fabricando ropajes desde cero. Ahora además tengo una compostera urbana y además de reducir mis residuos voy a conseguir que mis plantas crezcan hermosas ¡ja!

Y por último dos noticias. La primera es que el podcast al que me invitó Ángel de uGeek ha aparecido en las Emacs news de Sacha Chuan. ¡Fama internacional conseguida! La segunda es que por fin (¡por fin!) he conocido a la gente de Ingeniería sin Fronteras Euskadi. Estuve en un taller impartido por Sorkin sobre género y ciencia dentro de la Escuela de activistas, un tema que me toca de cerca y del que cada vez se habla más. Tuve, además, que volver a mi antigua facultad, lo que fue una experiencia curiosa.

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El 2018

Se acaba otro año y, como siempre, voy a echar la vista atrás y mirar el camino recorrido. El 2018 ha sido un año intenso, marcado por mi vuelta a mi hábitat natural: el mundo académico. He investigado y me he estrenado como profesora, he encontrado un lugar en el que estoy a gusto y en el que la Ondiz actual encaja.

Por lo demás ha sido el año del Fediverso, he conocido a muchísimos de sus habitantes, tanto en digital como en carne y hueso. Todas ellas son personas maravillosas, os animo a que vengáis a las redes libres, redes que tienen como objetivo ayudar a conectar, no exprimir a sus usuarias.

En fin, recordemos cuáles eran mis propósitos para el año:

  1. Publicar el libro de LaTeX, ya sea en versión digital, física o ambas. Seguir desarrollando mis otros proyectos literarios.
  2. Aprender sobre diseño y tipografía, son el nexo entre varias de mis pasiones: la escritura, la pintura y la ingeniería.
  3. Aprender un poco de Lisp para entender lo que pongo en el archivo de configuración de Emacs.
  4. Acercarme más a la escena artística de mi ciudad, concretamente a la underground no a la del postureo.
  5. Ir a eventos y lugares interesantes de otras ciudades, empezando por Madrid y la Ingobernable.
  6. Invertir en algún proyecto alineado con mis ideas, ya sea con tiempo o con dinero.
  7. Elegir un instrumento musical y empezar por fin a aprender algo de música.

Veamos, pues, si mi vida ha estado alineada con mis intenciones. Lo primero es que no publiqué el curso de LaTeX pero he dado un curso en la universidad (que resultó ser lamentable, pero eso es otra historia) y he publicado las traspas para que cualquiera pueda usarlas. Espero poder publicarlo algún día, pero vistas mis circunstancias actuales no sé cuándo ocurrirá.

En el tema del diseño, me he acercado a él desde el punto de vista de la accesibilidad, pronto os hablaré de ello y de cómo un alumno con un problema con las letras me hizo replantearme cómo preparo mi material y lo que exijo en los exámenes. No sé si él habrá aprendido algo de mecánica, pero yo he aprendido algo de él.

Aunque he usado Emacs intensivamente ya que escribo las presentaciones de clase en org, no me ha hecho falta mucho Lisp últimamente así que me he centrado más en buscarle un sustituto a mi odiado Matlab del que dependo mucho más de lo que me gustaría. Creo que lo he encontrado en Julia, un novedosisímo lenguaje de programación que nos lo pone fácil a los que no sabemos programar.

¡En lo que he estado a tope ha sido en lo de visitar ciudades! Por fin estuve en la Ingobernable donde conocí a medio Fediverso, pero también visité Bristol, Granada e Italia. Incluso me acerqué a otras dos capitales vascas. Parte de estos viajes se debieron a eventos como nuestra charla de Zorras Binarias en Errekaleor, estas mujeres han sido el descubrimiento del año, mi curro está repleto de hombres y estar entre mujeres de vez en cuando se agradece, ¡espero que nos sigamos viendo a menudo, hermanas!

Siguiendo con el tema proyectos, este año también he sido mentora de Inspira y he conocido unas realidades muy duras, realidades que niñas de once años no deberían estar viviendo. Pero saldrán adelante y conseguirán ser lo que quieran, seguro. Aparte de con tiempo también he apoyado proyectos con panoja: he participado en el Goteo de Carro de combate. Espero apoyar el periodismo de calidad de alguna manera más en 2019. Algún asunto habrá en mi ciudad que pueda hacer, a ver si ahora que estoy un poco más al loro encuentro algo que me encaje.

En lo que respecta a mi propósito musical, ¡también lo he cumplido! Ahora tengo una mandolina y practico cuando puedo. Toco el cumpleaños feliz, el old McDonals y un par de canciones irlandesas. El objetivo para el 2019 es no ser tan rígida, que toco como si fuera Robocop.

Además de todo esto me he pasado por Colaboratorio una vez más para hablar del método científico, he visto por primera vez un membrillo (¡gracias, Javier!) y lo he convertido en dulce y he quitado los anuncios del blog.

Estoy muy satisfecha con mi año, tal vez no he hecho todo lo que pretendía pero se me han abierto nuevos caminos inesperados. ¿Qué sería de la vida si siempre hiciésemos lo planeado?

¡Por un 2019 tan bueno como el 2018!

En qué ando: ¡edición precumple!

No sé cuándo fue la última vez que os conté lo que ando haciendo, hago tantas cosas que me compensa más hacerlas que contarlas. Aprovecho que en nada me caen los treinta para hacer un resumen vital.

Lo más destacable de estos meses es que me ha dado por cultivar verduras en colaboración con mi progenitor y tengo ajos, cebollas, calabazas, tomates y un frambueso. ¡Un paso más cerca de la autarquía!

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En el tema currelo, estoy aprendiendo Julia porque estoy harta de las licencias de Matlab y doy un curso de LaTeX a los doctorandos de mi universidad, todo por un cúmulo de casualidades. El material del curso lo tenéis en GitHub y tiene un manatí del dominio público, aunque hay que compilar para verlo.

Luego, dentro del frikismo, estoy leyendo Gödel, Escher, Bach por recomendación popular y me está molando bastante. Para el 2040 que habré terminado de leerlo ya os cuento más. También grabé un podcast con uGeek, fue una experiencia curiosa eso de hablar en vez de escribir. Ahí podéis constatar que tengo el mismo estilo vacilón cuando escribo y cuando hablo.

Pero la noticia definitiva de estos meses es que desvirtualicé a Izaro y a las Zorras Binarias (¡como moláis chicas!) porque fui por fin a Madrid a conocer La Ingobernable. Estuve viendo la charla de Ciberfeminismo de Spectrumgirl y la grabación de Zorras y bits, todo fue fantástico. Y ahora, después de ponernos imagen las zorras estamos más a tope que nunca, pronto nos tendréis en otros eventos.

El centro social okupado La Ingobernable en Madrid

En fin, os voy dejando. Os enlazo aquí algunas cosas molonas que he estado leyendo, he tenido que hacer una selección porque en tanto tiempo sin escribir se me había ido totalmente de las manos:

Les dedico esta entrada a mis alumnos, que han descubierto el blog buscando mi dirección de correo (que solo está en todas las traspas de clase) y ahora me piden pan, porque, está claro, lo más sorprendente de este blog es que yo haga pan.


Suena:

En qué ando últimamente

Ando en una locura tan suma últimamente que no he podido ni siquiera escribir en qué andos mensuales. Que dicho sea de paso, de poco iban a servir porque no había entradas blogueras que recopilar porque ¡no estaba escribiendo! Así que voy a repasar los últimos meses y a contaros en qué líos me he metido.

Lo que más me ha ocupado ha sido mi primera experiencia como profesora, entre preparar apuntes, corregir prácticas y exámenes y los miles y miles de tutorías he estado meses en los que no he dado abasto. Hilando con esto, algún día espero poder contar por aquí cómo he usado el modo Org de Emacs para gestionar las tareas y crear los apuntes. Me he dado cuenta de que Emacs es prácticamente el único programa que abro (el resto los abro desde Emacs) y lo estoy adaptando a mis necesidades cada vez más. Lo último ha sido cambiarle la fuente dependiendo de si estoy en GNU/Linux o Windows.

También he podido sacar algo de tiempo para hacer panes y dulces, ¿qué clase de vida estaría viviendo si no pudiera panificar? Estoy muy orgullosa de mi pan de residuo cero con bagazo de cerveza y de haber incluido verdura (¡remolacha!) en un pan y un brownie. Y, si por si no fuera suficiente, he aprobado el curso de italiano y me he apuntado de nuevo al proyecto Inspira para el próximo curso. ¡A crear la igualdad! ¡Sí!

Otra cosa loca es que me ha dado por la jardinería y tengo un árbol de frambuesa y unos aguacates en casa y estas simpáticas calabazas en el curro:

Para terminar, voy a imitar a CoDual y os voy a enlazar algunas cosas interesantes que he estado leyendo:

¡Una canción para terminar!

En qué ando: marzo

Poco a poco ya hemos ventilado otro mes más. Si febrero fue el mes en el que empecé a dar clase, marzo ha sido el que me ha estrenado poniendo y corrigiendo exámenes. Ha sido una experiencia un poco traumática ver como todo mi esfuerzo en explicar no vale absolutamente para nada, pero bueno, aprenderé a gestionarlo mejor con el tiempo.

Dar clase también tiene sus ventajas, claro, aunque haga mis transparencias en Org, he vuelto al LaTeX puro y duro para hacer algunas cosas, como los diagramas de fuerzas de los ejercicios que hago con TikZ. Además, me han quedado tan chulis los apuntes que he convencido a mis compañeros para que prueben LaTeX y escribí una miniguía de Texmaker para ellos.

Aparte de esto, escribí sobre las reglas que sigo para que el código que me veo obligada a escribir sin saber sea más usable. Mi idea es tenerlas claras desde el comienzo de un proyecto para así ahorrar tiempo y frustración. Siguiendo con el tema productivo, aprendí a usar el modo Magit para gestionar repositorios bajo git. Me pareció útil e intuitivo y creo que lo seguiré usando.

Para acabar con el resumen del mes os dejo con mi reflexión de por qué paré el 8 de marzo y comparto con vosotros in proyecto que está ya en su recta final (¡eskerrik asko Izaro!): el concurso de edición de la Wikipedia La mujer que nunca conociste, un concurso de traducción y creación de artículos sobre mujeres.

¡Empezad bien abril!

En qué ando: febrero

¡Ya ha pasado otro mes! Es increíble esto. La noticia destacada de febrero es que he empezado a dar clases, ahí voy un par de días a contar cosas de estructuras y mecanismos. Me divierto bastante, la verdad. Bueno, cuando tengo que corregir me divierto un poco menos. En fin, veamos lo que he escrito, que no me he prodigado mucho.

Os hablé por fin del chisme exportador de InkScape a LaTeX que permite que el texto de nuestras imágenes tenga el mismo formato que el texto del documento. Tiene cosas que afinar pero me parece extremadamente útil.

Aparte, escribí sobre el modo org-mouse que nos ayuda a los principiantes a no enloquecer con las combinaciones de teclas dándole funcionalidad al ratón.

Por último, compartí un vídeo que nos invita a pensar qué consideramos ser sociables.

Y nada más. Os dejo con el loquísimo fenómeno del Guggenheim nevado, que yo jamás había visto.

nieve


Músicas que me descubre mi hermano: