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Acerca de Ondiz

Doctora en ingeniería. Loca del software libre. Haciendo GNU/Linux más accesible para mí y de paso para los demás. También hago pan.

Camino a la panificación: pan con bagazo de cerveza

Cuando fabriqué birra no tiré la malta usada con el objetivo de emular a mi admirado The perfect loaf y su pan de bagazo y llegar a extremos locos de aprovechamiento culinario, teniendo en cuenta que ya usé las lías en otro pan. Hoy ha sido el día en el que una parte del bagazo ha salido del congelador para unirse a un delicioso pan que mi progenitor masculino denomina el pan de pienso porque el olor de la malta le recuerdo al del pienso de las gallinas. Aunque no tenga un sobrenombre muy apetitoso está bastante rico y es ecológico, así que ya sabéis, si tenéis amigos cerveceros ¡pedidles bagazo! (O pedídmelo a mí que casi me queda un kilo)

Pan con bagazo

¡No se tira comida!



Ingredientes

  • 200g masa madre de centeno integral recién refrescada y al 100% de hidratación
  • 150g bagazo, en mi caso de una La Sagra Summer de un kit de Cervezanía
  • 300g agua
  • 500g harina T65
  • 10g sal
  • 4g levadura fresca (suelo usar un poco de levadura cuando hago un pan por primera vez)

Direcciones

  1. Diluí la masa madre en el agua, añadí la harina y mezclé bien.
  2. Lo dejé 15′ en autólisis, añadí la sal y la levadura y amasé.
  3. Cuando la masa estuvo más o menos amasada, incorporé el bagazo.
  4. Le di una primera fermentación de 12h en la nevera.
  5. Lo saqué de la nevera, preformé en bola, formé en batard y lo puse en el banetón.
  6. Le di una segunda fermentación de 4h en la nevera.
  7. Horneé durante 1h en horno precalentado a 250C, los primeros 10′ con el calor solo arriba y luego con ambas resistencias y bajando la temperatura 20C cada 20′.

Ahora solo falta que cuando este pan se quede seco lo usemos para hacer cerveza en un ciclo sin fin que lo envuelve todo.

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Camino a la panificación: pan rosa de remolacha

Vuelvo de mi retiro blogueril para compartir aquí y que no se me olvide para la próxima mi adaptación del pan de remolacha de Iban Yarza. Suelo hacerlo a menudo para no tener que meterme entre pecho y espalda una remolacha cocida entera cada vez que compro. Es así de dura la vida del cocinero unitario.

Antes de leer el proceso, deteneos un momento para admirar la masa:


Pan rosa de remolacha

Dándole color a la vida



Ingredientes

  • 200g masa madre de centeno integral recién refrescada y al 100% de hidratación
  • 150g de remolacha cocida
  • 170g + 20g agua, estos últimos para el caso de que la masa quede muy seca
  • 50g harina integral
  • 450g harina blanca
  • 1 cucharada de miel
  • 10g sal
  • 2g levadura fresca (porque últimamente refresco pocas veces la masa madre y no está potente)

Direcciones

  1. Parto la remolacha en trozos y la paso por la batidora con un poco de agua para hacer un puré.
  2. Añado el resto del agua excepto los 20g, el puré de remolacha, la miel y la harina y mezclo.
  3. Lo dejo en autólisis 15-20′.
  4. Añado la sal y la levadura y amaso. Si la masa está muy seca añado el agua que había apartado.
  5. Dejo fermentar la masa en la nevera 12h.
  6. Saco de la nevera, formo, paso al banetón y vuelvo a fermentar en la nevera 4h.
  7. Saco la masa de la nevera mientras precaliento el horno a 250C.
  8. Horneo durante 1h, los primeros 10′ con el calor solo arriba y luego con ambas resistencias y bajando la temperatura 20C cada 20′.

Os dejo por hoy, espero regresar con más cosicas pronto.


Actualizo la entrada panadera para añadir esta maravilla de percusión gallega:

Solo amigos

¿Os han dicho alguna vez la temida frase mejor que seamos solo amigos? Pues este vídeo nos da una visión diferente sobre ese momento. Una con la que coincido al 100%, porque no lo olvidemos, que alguien te ofrezca su amistad es un gran regalo.

¡Contadme cosas al respecto!

Sobre la transformada de Fourier

Andaba yo hurgando por los borradores del blog y encontré un link que me llevó a un vídeo que me llevó a otro vídeo que me llevó a un canal de Youtube sobre matemáticas. Allí me tropecé con este vídeo sobre la transformada de Fourier que estuvo a punto de petarme el cerebro. Mira que yo me dedico a analizar señales y a pintarlas en el dominio de la frecuencia, pero nunca había pensado en estos términos sobre ello. No os digo nada más, a ver qué os parece:

Vete a dar un paseo

Tenía pendiente hace tiempo ver este charla TEDx que encontré en el magnífico blog Mujeres con ciencia sobre el efecto que tiene pasear sobre la creatividad.

No sé si a vosotros os pasa pero yo pienso mejor en movimiento que quieta y cuando me atasco auelo salir a dar una minivuelta para reflexionar. En el vídeo nos hablan de un estudio que obtuvo resultados similares y nos dan cinco estrategias para aprovechar mejor nuestros paseos de pensar:

¿Qué os parece? ¿Vosotros también paseais para pensar?

En qué ando: marzo

Poco a poco ya hemos ventilado otro mes más. Si febrero fue el mes en el que empecé a dar clase, marzo ha sido el que me ha estrenado poniendo y corrigiendo exámenes. Ha sido una experiencia un poco traumática ver como todo mi esfuerzo en explicar no vale absolutamente para nada, pero bueno, aprenderé a gestionarlo mejor con el tiempo.

Dar clase también tiene sus ventajas, claro, aunque haga mis transparencias en Org, he vuelto al LaTeX puro y duro para hacer algunas cosas, como los diagramas de fuerzas de los ejercicios que hago con TikZ. Además, me han quedado tan chulis los apuntes que he convencido a mis compañeros para que prueben LaTeX y escribí una miniguía de Texmaker para ellos.

Aparte de esto, escribí sobre las reglas que sigo para que el código que me veo obligada a escribir sin saber sea más usable. Mi idea es tenerlas claras desde el comienzo de un proyecto para así ahorrar tiempo y frustración. Siguiendo con el tema productivo, aprendí a usar el modo Magit para gestionar repositorios bajo git. Me pareció útil e intuitivo y creo que lo seguiré usando.

Para acabar con el resumen del mes os dejo con mi reflexión de por qué paré el 8 de marzo y comparto con vosotros in proyecto que está ya en su recta final (¡eskerrik asko Izaro!): el concurso de edición de la Wikipedia La mujer que nunca conociste, un concurso de traducción y creación de artículos sobre mujeres.

¡Empezad bien abril!

Lo que he aprendido: magit

He empezado a usar Magit. Tanto escuchar Magit es el mejor modo para git jamás creado y yo empecé a usar Emacs por Magit me han convencido a darle una oportunidad. Eso y que el modo git normal que usaba no me carrula bien en el ordenador del curro (¡Windows!).

La cuestión es que Magit me flipa, puedo manejar mi repo desde Emacs solo dando a un par de teclas y ayudando por tanto a mis pobres bracitos lesionados por el ordenador.

Lo más curioso de este modo es que funciona a base de ventanitas (pop ups) en las que se nos dan opciones diversas. A cada ventanita se accede con una tecla y podemos acceder a la ventanita de las ventanitas con h (help). Cada ventanita se divide en dos pedazos, en la parte superior activamos las opciones y en la inferior elegimos el comando. No os preocupéis que enseguida lo veremos todo mucho más claro.

Por cierto, si como yo usáis Emacs con GUI y menús (¡sacrilegio!) tendréis en la barrita un menú de Magit con las diferentes órdenes y sus teclas correspondientes.

Lo básico: status, add y commit

Empezamos a usar Magit en un repositorio existente diciéndole que nos muestre el estado del mismo en una de sus ventanitas con la siguiente orden:

M-x magit-status RET
magitStatus

La ventanita de estado

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