Lo que he aprendido: Tox

En su búsqueda de herramientas distribuidas, libres y que respeten la privacidad, mi señor hermano ha localizado Tox y me ha liado para que abandonemos nuestro odiado Hangouts y nos pasemos a un cacharro mucho más loco.


¿Qué es Tox?

Tox es un servicio de mensajería instantánea con soporte para llamadas de voz, videollamadas y envío de ficheros. Tiene tres características fundamentales:

  • Es libre: podemos ver cómo está hecho, modificarlo y distribuirlo libremente.
  • Todo está encriptado: solo la persona con la que estamos hablando puede leer nuestro mensajes. Además, no se puede saber quiénes somos sin nuestra clave privada, que permanece en nuestro ordenador.
  • Es distribuido: nuestros mensajes no están en los servidores de ninguna empresa, la red está formada por los propios usuarios.

Todo ello implica que Tox respeta nuestra privacidad no mostrando quiénes somos, no guardando nuestros mensajes y encriptando nuestras conversaciones.

Es importante decir que Tox está todavía en fase experimental, así que tiene errores y todavía no está totalmente verificado su funcionamiento.

¿Cómo se instala?

Para poder usar Tox, tenemos que instalar un cliente. En su página de descargas tenemos todas las opciones disponibles. Por consejo de mi hermano, instalé qTox, el cliente de Tox con interfaz gráfica hecha con Qt.

Siguiendo las instrucciones, hice:

# Añadir a la lista de repositorios
sudo sh -c "echo 'deb http://download.opensuse.org/repositories/home:/antonbatenev:/tox/xUbuntu_14.04/ /' > /etc/apt/sources.list.d/qtox.list"
# Actualizar lista de paquetes
sudo apt-get update
# Instalar qTox
sudo apt-get install qtox

¿Cómo se usa?

Para usarlo solo nos falta crear una cuenta y añadir personas. Una cosa curiosa que tiene esta historia, es que cada persona tiene un identificador formado por 76 dígitos hexadecimales, eso es lo que tenemos que compartir para que la gente nos pueda hablar por Tox. También podemos apuntarnos en una lista pública de usuarios, como Toxme, y así nos podrán encontrar en usuario@servicio.

Una vez tenemos el identificador de una persona, le podemos mandar una petición de amistad y, si la acepta, ya podemos hablar con él a través de nuestro cliente. Así de fácil.

He estado probando qTox y la verdad es que me va bastante bien, me ha sorprendido gratamente, funciona la llamada, la videollamada, mostrar el escritorio, enviar archivos… Lo único así raro es que no me carrulan los acentos pero dicen que es cosa de Qt.

Tox en el móvil

Sí, también podemos usar Tox desde el móvil, hay tanto aplicaciones para iPhone como Android: Antidote y Antox, respectivamente. Hay incluso un par de ellas para los frikis que tenemos un Jolla, jTox y Cyanide, la primera de ellas está en la tienda oficial y todo.

Estoy usando jTox con bastante éxito, si exceptuamos que se negó a importar la cuenta de qTox y tuve que hacerme otra en jTox, exportarla e importarla en qTox y no obedeció y ahora tengo dos cuentas. Pero no hay problema, cosas peores me han pasado con el Hangouts, creedme.

Conclusión

Tox me parece un servicio interesante y, sobre todo, necesario. Vivimos en un mundo en que las grandes empresas son dueñas de nuestros datos y los usan para fines no muy éticos. Mientras tanto, las personas de a pie cada día tenemos menos poder y menos derechos. Creo que herramientas como esta nos sirven para ganar un poco de control sobre nuestra información. Y ¿quién sabe? igual en el futuro conseguimos una sociedad que refleje el funcionamiento de Tox, una sociedad libre y con el poder distribuido entre todos y cada uno de nosotros.

Referencias

Tox
qTox en GitHub


Mientras escribía oía

Anuncios

13 pensamientos en “Lo que he aprendido: Tox

  1. Javi

    Para lo de los acentos, prueba instalando qt4-qtconfig y seleccionando el método de entrada correcto, porque las aplicaciones qt necesitan un enlace propio (o algo así) con el método de entrada. Quizás tengas que instalar también ibus-qt4, no lo sé, vete probando.

    Responder
  2. victorhck

    Hace unos años escribí sobre Tox e instalé por aquel entonces uTox y Venom, pero nunca lo utilicé muchos…
    Hace poco compartí mi ID en GNUsocial y una persona me agregó, aunque no pudimos conversar…
    Finalmente ayer “ranaman” me recomendó también qTox y ahí ando… nada que ver con lo que tenía instalado, que parece que ya no tenía soporte…

    Saludos!!

    Responder
    1. Ondiz Autor de la entrada

      Vi tu artículo en GNUsocial ayer, después de escribir este, no sabía que Tox fuera tan antiguo.

      Nosotros llevábamos tiempo buscando una alternativa al Hangouts que funcionara decentemente. Parece que ya lo hemos conseguido!

      Un saludo!

      Responder
    1. Ondiz Autor de la entrada

      Me encanta cuando hacen esas cosas con los nombres.

      Durante un tiempo estuve usando Hangish, un cliente de Hangouts para Sailfish que era libre pero Google decía que no era seguro e impedía conectarse cada dos por tres. Aunque no llegaron al nivel de Guachap, que bloqueó las cuentas de todos los que usaban un cliente libre…

      Responder
  3. Pingback: En qué ando: primera quincena de marzo | Onda Hostil

  4. Pingback: Lo que he aprendido: la resolución y elementaryOS Freya | Onda Hostil

¡Opina sin miedo! (Puedes usar Markdown)

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s