Camino a la panificación: pan de pandemia

Me pilló el encierro sin harina blanca y con una pila de avellanas producidas en un huerto que no es el mío. Vista la locura que suponen las compras en un pueblo como el mío en el que el pequeño comercio hace años que murió, decidí panificar con lo que tenía a mano y no comprar absolutamente nada hasta que se acabase esta situación irreal en la que vivimos. Ya tocará gastarse los dineros no gastados en levantar a nuestras tiendecitas, artistas y demás personas que, a diferencia de los que se están enriqueciendo ahora, forman parte del tejido social.

Adapté esta receta a mi molde, a mis ingredientes disponibles y a mi masa madre. Tal y como dice la receta original, el aderezo puede cambiarse según el gusto o la economía del panadero.

Os dejo con mi proceso, cuidaos mucho.

Pan integral con semillas y frutos secos

También conocido como El Ladrillo


Ingredientes

  • 200g de masa madre de espelta al 100% de hidratación
  • 400g de harina integral
  • 365g agua
  • 10g sal
  • 200g de aderezo: una mezcla aleatoria de semillas de lino, sesámo y avellanas
  • Un par de gramos de levadura seca (la masa madre está vaga)

Direcciones

  1. Mezclé todo menos el aderezo y generé una masa
  2. Añadí el aderezo a la masa
  3. Unté con aceite y un pincel un molde rectangular de pan (el mío es de 24cm × 12cm × 9.5cm) y volqué la masa aderezada.
  4. Metí el molde en una bolsa de congelar de esas de zip y lo dejé fermentando en la nevera 12h
  5. Asé en horno precalentado a 250ºC, los primeros 10 minutos a 250ºC solo con calor arriba, luego 40 minutos a 200ºC y con el calor residual del horno otros 10 minutillos más.

En que ando: febrero

Febrero es un mes corto pero se me ha hecho muy largo. ¿Tendrá que ver esto con que haya dedicado casi todo el mes a la papelada para acreditarme como profesora (ayudante) de universidad? Nah, seguro que no. ¡Aunque este proceso me hizo aprender cosas! Ahora sé manipular pdfs desde la terminal. Me faltan trámites por hacer, pero soy más sabia.

Otro motivo por el que este mes me ha durado como catorce, es que estoy escribiendo (otro) paper, uno que generaliza un método cálculo que hemos desarrollado en el grupo de investigación y, tanto la escritura como los ordenadores (ese concepto), me han estado dando montones de problemas. Menos mal que también aprendí cosas gracias a los problemas: descubrí la clase standalone de LaTeX.

No ha sido todo muerte y destrucción en febrero, claro, también han nacido las berenjenas y he aprendido a hacer mermelada usando La Ciencia. Resulta que tenía un bote de agar agar por motivos y descubrí que vale para hacer mermelada rápida y menos endulzada. Generalmente, para hacer mermelada se usa pectina, un azúcar que en presencia de agua forma un gel. Frutas como la manzana y el membrillo tienen bastante pectina por lo que al cocerlas con azúcar (el azúcar absorbe agua y permite que las moléculas de pectina se unan) tienden a hacerse bloque. Hacer mermelada solo con la pectina de la propia fruta lleva su ratillo porque requiere reducir el agua y hacer que la masa llegue a los 105C y haber echado un elemento ácido. Si tienes un bote de agar agar, en cambio, solo se necesita echar una pizca (¡un 1% del peso de lo que quiere ser solidificado para una gelatina tiesa!) en la futura mermelada, llevarla a ebullición y dejarla enfriar para que se solidifique. Así, he generado mermelada de fresa y de plátano y estoy investigando cuál es la mínima cantidad de elemento endulzante que puedo usar para que siga sabiendo a mermelada pero sin que jame yo toneladas de azúcar.

Algunas cosas interesantes

Os dejo, como cada mes, cosas que he visto, oído y leído. ¡Gracias a los que compartís contenido por la red!

Artículos

Libros

He estado leyendo ciencia ficción rusa, concretamente el libro en el que está basado 1984, un poco sobre política y «racionalidad científica» en Seeing like a state y otro poco sobre palabras en LTI. Apuntes de un filólogo.

Podcasts

  • Mujeres libres en La linterna de Diógenes: sobre un grupo de mujeres pioneras en el feminismo.

  • La ley de Boyle y el género en El laboratorio de Medea: sobre la influencia del género en el contenido técnico y el origen del estereotipo del «buen científico».

Vídeos

  • Learn Esperanto first: sobre cómo aprender esperanto como segunda lengua puede ayudar a los niños a entender cómo funcionan los idiomas.

Suena

Lo que he aprendido: pdfjam y la ANECA

Estoy en plena diversión de la ANECA. Llevo dos semanas pidiendo certificados para justificar todas las actividades que he llevado a cabo en la universidad y añadiéndolas una a una a un formulario. Luego diremos que si endogamia en la academia y cosas, pero ¿qué esperamos si la manera de acreditarse como profesora pasa por haber guardado todos los papeles que te han dado en tu vida? ¿Quién sabe esto?

Lo que nunca imaginé es que este lío de papeles, firmas electrónicas y plataformas estatales con certificados de seguridad caducados me llevaría a aprender a manipular pdfs desde la terminal. Todo ello porque el sistema pide cosas como un documento que reúna la primera y la última página de los artículos publicados u otro con la portada, índice y resumen de la tesis doctoral. En mi entorno windowsero laboral hubiera usado el Acrobat Reader pero (¡oh, ironías!) parece ser que la versión que tenemos no es compatible del todo con la versión que tenemos de Windows.

Me puse por lo tanto a buscar alteranativas. Encontré un par de herramientas visuales como PDFsam, que lleva licencia GPL, y PDFtk y alguna otra herramienta para la terminal como Coherent PDF Command Line Tools pero al final me quedé con PDFjam, un conjunto de programillas para la terminal para manipular archivos pdf basado en el paquete de LaTeX pdfpages. La razón no puede ser más pragmática: viene con las distribuciones de LaTeX por lo que no tenía que instalarlo.

Si habéis usado alguna vez pdfpages, recordaréis que permite incluir en un documento hojas así variadas de un pdf y girarlas, empequeñecerlas o hacer múltiples manipulaciones con ellas. El caso más sencillo, que sería incluir simplemente unas páginas de un pdf en otro documento, tendría una pinta así:

\documentclass{article}
\usepackage{pdfpages}

\begin{document}
    \includepdf[pages={1,6-7,10}]{input}
\end{document}

Pues PDFjam nos permite hacer esto mismo desde la terminal:

pdfjam input.pdf '1,6-7,10' --outfile output.pdf

Extraer la primera página de unos documentos y unirlas en un único documento final se convierte de repente en una tontería:

pdfjam input1.pdf '1' input2.pdf '1' --outfile output.pdf 

¡JA, ANECA, creías que ibas a vencerme!

Me queda como investigación para el futuro hacer un buclecillo que vaya haciendo algo de este tipo automáticamente para todos los archivos de una carpeta.

Otro tema interesante es que las versiones anteriores a la 3.02 incluyen unas pocas funciones para rotar las páginas en sentido antihorario (o positivo para los científicos):

pdf90 input.pdf # produce input-rotated90.pdf
pdf180 input.pdf
pdf270 input.pdf

que, como se puede ver en el repo en el que están ahora son wrappers de pequeños scripts del tipo:

pdfjam --suffix rotated90 --angle 90 --fitpaper true --rotateoversize true "$@"

Leer el manual de pdfpages y compararlo con este script nos ayuda a entender que las opciones de PDFjam son las mismas que las de pdfpages pero con sintaxis de terminal.

¡Otra vez la magia del software libre salva el día!

Aunque igual no…

Ya que cuando creía que tenía todo bajo control hubo un plot twist:

Usted se registró en cl@ve por Internet y el trámite que está intentando realizar requiere que el registro en cl@ve haya sido de forma presencial.

Contra la burocracia no hay magia que sirva.

Referencias

PDFjam en Github

PDFjam-extras en Github

pdfpages en CTAN

Quickly extracting individual pages from a document en TeX exchange

Command line: How do you rotate a PDF file 90 degrees? en Unix&Linux Stackexchange

Lo que he aprendido: la clase standalone

¡He aprendido nuevas cosas LaTeXianas! El tema es que quería hacer un diagrama de flujo con unas ecuaciones y cosas y después de dedicarle quince minutos en el Draw me di cuenta de que estaba perdiendo el tiempo. ¡Cuánto mejor se hacen esas cosas en LaTeX! Encontré un bicho que me molaba en TeXample y me puse a modificarlo.

Todo fue muy bien hasta que me di cuenta de que yo tenía que mandar el historio a una revista y que debían compilarlo allí y que eso iba a fallar seguro. Y luego vendría el horror (¡el horror!) de editar el archivo original hasta que aquello funcionase. Aquí fue cuando (entre sudores fríos) descubrí la clase standalone: una clase que permite compilar un trocito de LaTeX y recorta la salida. Perfecto para crear gráficos, exportarlos y usarlos como si fueran imágenes.

Su uso más básico sería:

\documentclass{standalone}

\begin{document}
Cosas que queremos que aparezcan en un pdf recortado al máximo
\end{document}

El ejemplo anterior igual es un poco ridículo, pero se pilla la idea. Es esto especialmente útil para las imágenes producidas con TikZ. Por ejemplo, para guardar en un pdf una de mis típicas vigas hago:

\documentclass{standalone}

\usepackage{stanli} % paquete para estructuras
\usepackage[ugly]{units} % paquete para unidades

\begin{document}
\begin{tikzpicture}
  \scaling{2};

  % Nodos 
  \point{a}{0}{0};
  \point{b}{3}{0};

  % Barras
  \beam{2}{a}{b}; 

  % Apoyos
  \support{1}{a}
  \support{2}{b}

  % Fuerzas
  \lineload{1}{a}{b}[0][1.5];
  \notation{1}{b}{\unit[6]{kN/m}}[above=18mm];

  % Nombres de nodos
  \notation{1}{a}{A}[left=3mm];
  \notation{1}{b}{B}[right=3mm];

  % Cotas
  \dimensioning{1}{a}{b}{-1.5}[{\unit[9]{m}}]; % horizontal

\end{tikzpicture}

\end{document}

Ahora puedo usar mis dibujos chulis de LaTeX cuando escribo (dios no lo quiera) en Word.

El propio paquete TikZ tiene una opción que hace algo similar, pero implicar activar el shell escape y no me apetecía. Y bueno, que aparte de la clase, también existe el paquete standalone, que hace más cosas y que tal vez investigue en el futuro.

Referencias

Documentación de la clase

Compile a LaTeX document into a PNG image that’s as short as possible en TeX Exchange

Cropping the output file to its content in LaTeX

En qué ando: enero

No es ya enero, he estado haciendo tantas cosas que se me ha ido el mes. Estoy leyendo, aprendiendo y escribiendo, aunque no en el blog. En el ámbito del aprendizaje, estoy siguiendo un curso de esperanto y otro de metafísica. También he estado jugando con TikZ y con cron, espero escribir pronto sobre ambos temas.

Sigo además con mis labores hortícolas: este año pondré berenjenas, melones y girasol(es) aparte de mis habituales lechugas, espinacas, rúculas y tomates. Llevo además un año ya compostando los residuos orgánicos que producimos. Son unas trescientas bolsas de plástico que le hemos ahorrado al planeta y otros trescientos litros de materia orgánica añadida al jardín. Así tengo luego las plantas de lustrosas.

perejil

En cuanto a las lecturas, os dejo algunas más abajo.

Algunas cosas interesantes

Artículos

Libros

He terminado Las palabras y las cosas, que ha sido una de las mejores recomendaciones que me han hecho, y empezado Copia o muerte. El primero ha servido para alimentar a mi intelectual interior y entender por qué siento lejana la cultura clásica; el segundo, para aumentar mi lista de material asequible que citar cuando me pongo divulgadora.

Vídeos

Estoy siguiendo los cursos de sociología e historia de la ciencia de Crash Course. Crash Course y Philosophy Tube fueron mis mejores compañeros cuando vivía sola, estaba en el paro y no tenía tele. Ahora que digo Philosophy Tube, no puedo sentirme más identificada con su último vídeo.

También he visto la presentación del libro de Carlos Taibo Anarquistas y libertarias de aquí y de ahora en el ateneo libertario Xosé Tarrío. Habla (en galego) sobre categorías del anarquismo, prácticas libertarias y de autogestión antes de la teoría y otras cosas en las que pensar.


Suena:

En qué ando: diciembre

Diciembre ha sido un mes raro. Muy raro. He publicado dos papers (cubriendo mis obligaciones académicas para este año y el próximo), he acabado mis últimas clases programadas y se ha terminado el seminario de Ingeniería Sin Fronteras. He podido volver a pintar después de un terrible bloqueo artístico y he trabajado en la huerta. He inventado otro pan y he una señora china me dio un moho para fermentar arroz. Por fin he sido capaz de escribir sobre la tesis de forma racional (se podrá leer en algún momento del 2020). Siento de alguna manera que he cerrado una fase.

Algunas cosas interesantes

Últimamente estoy leyendo muchísimo, os dejo algunas cosas.

Artículos

Podcasts

Aparte de todo los programas nuevos que han publicado tanto Post Apocalipsis Nau como La linterna de Diógenes he estado escuchando Trincheras de la cultura pop, concretamente (son links de ivoox, no me carrula ningún otro):

Libros

Sigo, como siempre, leyendo sobre feminismo. Esta vez me he puesto con El feminismo es para todo el mundo que tiene una visión del movimiento muy cercana a la mía. bell hooks se expresa muy bien, es muy crítica y habla de temas que, a pesar de ser comunes para nosotras, no llegan a los medios, o llegan retorcidos y descontextualizados. Hay reflexiones sobre clase, raza, estética, amor, masculinidad o educación. Estoy recomendándoselo a todo el mundo.

Además, el seminario de Ingeniería Sin Fronteras me ha hecho recuperar libros de mi lista de lectura: estoy leyendo por fin Pedagogía del oprimido.


Suena:

El 2019

El 2019 ha sido un año introspectivo. He escrito poco y he leído mucho. Me desconecté de la novela y caí en el ensayo porque descubrí que no tenía referentes más allá de la literatura. Me vi carente de palabras, con la expresión limitada, muda. Ocurrió en parte porque no tengo un discurso completo en mi propia lengua, por la realidad social en la que he crecido que rompió la herencia lingüistica en mi familia por los dos lados: no me llegó la lengua de mis abuelos locales ni la de mis abuelos inmigrantes. Les hicieron creer que sus idiomas no valían, que no eran algo que transmitir. He entendido con treinta años que tengo rotas las raíces.

He viajado. He conectado. He compartido.

Tuve uno de los peores bloqueos artísticos de mi vida. Me salvó la huerta: acercarme a la tierra ha sido una de las mejores decisiones que he tomado nunca. Compostar los desechos, enterrarlos, sembrar, plantar, ver crecer la vida … me ata al suelo, me enraíza.

Me reconcilié con mi profesión. En parte porque pude encajarla (precariamente) en mi sistema de valores, en parte porque comprendí que en ella la comunicación es fundamental igual que lo es para mí. Es lo que tiene el alma de artista. Aunque tendré que seguir trabajando en esto para que no se derrumbe el edificio. Si no puedo, tengo un Plan B: hacerme de letras.

Hice 5 años en GNU/Linux. Cada día tengo un sistema más minimalista y veo más necesario entender cómo funcionan nuestras tecnologías y hacernos mejores preguntas. Es mi propósito para el 2020.

Camino a la panificación: pan con polenta y suero de leche

Vuelvo al I+D panadero por un cúmulo de casualidades. Resulta que preparé quesada pasiega verdadera con su queso primigenio y generé bastante suero de leche, parte del cual congelé. Aparte, localicé una tienda rusa en Bilbao y compré polenta a buen precio. Por último, me compré un libro sobre fermentar y me dio por fermentar y remojar todo, incluida la polenta. Todo ello me llevó a adaptar una receta de Lepard de pan de buttermilk y maíz a versión masa madre, sin harina de maíz y cambiando el orden de los factores (que en este caso sí altera el producto). Lo he hecho en versión suero y en versión agua porque acabé el suero pero me seguía quedando polenta. Así soy yo, vivo en la desproporción permanente.

Pan con polenta y suero de leche

¡Viva el maíz!


Ingredientes

  • 50g polenta
  • 200g agua para la polenta
  • 180g masa madre de centeno al 100% de hidratación
  • 450g harina
  • 200g suero o agua
  • 10g sal
  • 2g levadura seca (para no jugármela)

Direcciones

  1. La noche anterior refresqué la masa madre y puse la polenta a remojar.
  2. Por la mañana mezclé la masa madre con el suero (o agua) y la harina y lo dejé en autólisis un rato.
  3. Mientras se hacía la autólisis, puse la polenta remojada al fuego y la tuve haciendo a fuego suave unos 15′ removiendo para que no se pegara.
  4. Añadí la sal a la mezcla de harina y agua y amasé. Añadí la levadura y amasé más. Añadí la polenta templada y amasé todavía más.
  5. Lo dejé fermentando 2h, con un pliegue a la hora. Si no tuviese levadura, lo habría dejado unas 4h.
  6. Preformé en bola, formé en batard y lo dejé fermentando en la nevera en el banetón unas 4h por temas míos de tiempos.
  7. Horneé en horno precalentado a 250 los primeros 10 minutos solo abajo y luego arriba y abajo bajando la temperatura 20 grados cada 20 minutos hasta llegar a 180 un total de 1h. Cuidado con el de suero que tiende a tostarse.

Está rico. Tengo que probar a hacerlo solo con masa madre y con las dos fermentaciones en la nevera a ver qué sale.

En qué ando: noviembre

En noviembre me hago más vieja. Me gusta otorgarle un caracter discreto a un proceso que es inherentemente continuo. Así soy. También he pasado de lo virtual a lo real y por eso no he escrito, o al menos no en el blog. Ha sido un mes analógico: aprendí a ganchillar jacquard y usé una pala para preparar la tierra para plantar ajos, no sé si de los de con palo o sin palo.

Y en mi obsesión con ser una Leonarda del siglo XXI, aprendí a fabricar pintura a partir de pigmento. Sorpresa: la acuarela se hace con miel.

Algunas cosas interesantes

A cambio, he leído mucho. Un montón. Por encima de mis posibilidades. Comparto aquí alguna cosa.

Artículos

Libros

Vídeos


Os dejo con una mujer que descubrí en clase de italiano:

En qué ando: octubre

Me encanta el otoño. Me encantan sus colores y sus verduras y flores. Me encanta el clima otoñal, lo suficientemente soleado para sentarse a leer en un parque pero lo suficientemente fresco para envolverse en casa en una manta y tomarse un té. El otoño, además, significa para mí volver a la rutina: hay otra vez clase de italiano, corrijo exámenes y voy a actividades diversas que se organizan en mi ciudad. Esta vez me he apuntado al seminario de Desarrollo, Cooperación y Tecnologías para el Desarrollo Humano que organiza Ingeniería Sin Fronteras y estoy aprendiendo sobre economía, educación o cooperación desde un punto de vista crítico.

Escribir he escrito poco, hago demasiadas cosas. Básicamente describí cómo es mi entorno de trabajo y luché contra Matlab. En la vida real estuve escribiendo papers como si no hubiera un mañana y hasta me publicaron uno y me scrapeé a mí misma con la idea de sustituirme por una Ondiz robótica y poder dedicarme a ser una mujer del Renacimiento sin necesidad de preocuparme de conseguir dinero para comprar comida.

En fin, que os dejo con mi crisantemo justo antes de florecer.

Algunas cosas interesantes

Comparto aquí algunas cosas que he visto, oído o leído este mes. Como siempre, gracias por compartir cosas chulas en la red y cuidado con el rastreo.

Artículos

Libros

En octubre he permanecido en mi siglo, es decir, el XIX, leyendo Dialéctica erística o el arte de tener razón, expuesta en treinta y ocho estratagemas, un librillo que vi hace mucho en la biblioteca y que puede parecer coaching pero que escribió Schopenhauer.

Vídeos

Hundred rabbits: sobre la experiencia de una pareja viviendo y trabajando en un barco. Toda una lección de decrecimiento.